Preocupa el bloqueo de maleteros en el recambio

Darío Palavecino

MAR DEL PLATA.- El chofer marca el paso desde la boletería, donde listado en mano inicia un largo recorrido. Atraviesa un hall despejado, cruza dársenas de estacionamiento, esquiva a un grupo de manifestantes y continúa para completar los casi 200 metros que hay entre la terminal y el ómnibus en el que llevará a Buenos Aires a sus pasajeros, que cargados con bolsos y valijas lo siguen como los alumnos a su maestra de escuela.

Así cada cinco minutos: unos, hacia el frente que da a la Avenida Luro; otros, sobre el acceso por la calle 9 de Julio. Grupos de turistas deambulan de aquí para allá, sorprendidos y desorientados por la protesta de maleteros que lleva ya cinco días consecutivos de bloqueo a la terminal de trenes y ómnibus local, por lo que el ascenso y descenso de viajeros se realiza en la vía pública.

Un verdadero caos se está viviendo en el principal punto de llegada de visitantes a una ciudad que vivió un arranque de año muy bueno y enfrenta un cambio de quincena con las mejores expectativas: casi no hay pasajes para llegar en ómnibus a estas playas durante el próximo fin de semana y para llegar en tren durante enero están agotados.

Cinco jornadas completó ya el reclamo de los responsables de ingresar y retirar equipajes de las unidades de transporte de larga distancia. Y sigue sin límites. Son 28 trabajadores que desde siempre tienen por único ingreso la propina. Exigen que les garanticen un ingreso fijo y cobertura social.

"Es muy llamativo que haya pasado tanto tiempo y nadie haya encontrado una solución", comentaron Emilia y José Luis Ramírez, de San Juan, recién llegados para iniciar sus vacaciones. Creían solucionada la protesta. "El problema no es el equipaje sino dónde nos deja el ómnibus, en la calle", remarcaron.

Impedidos de ingresar a las dársenas, con accesos bloqueados por maleteros y referentes gremiales que los apoyan, los choferes buscan alguna esquina donde aparcar y permitir el movimiento más cómodo posible para sus pasajeros.

Los maleteros están pidiendo un ingreso seguro. Carlos Amodey, dirigente gremial de la Central de Trabajadores Argentinos, es vocero de esta protesta que parece no tener fin. "Hay primeros diálogos, pero muy informales, nada serio", dijo. El acuerdo debe surgir entre el concesionario, Néstor Otero; las empresas de transporte que operan allí y los gobiernos nacional y provincial.

Fuentes del municipio confirmaron que están avanzando para acercar a las partes. Amodey habló de un costo final para los transportistas de $3 por pasajero y por micro. "Se lograría un ingreso de $28.000 mensuales", explicó.