Premios Hugo 2017: polémicas, sorpresas y perlitas de la noche de los musicales

LA NACION

El teatro musical argentino tuvo su gran fiesta anoche: se realizó la 8va edición de la entrega de los Premios Hugo, galardones que llegaron para subir la vara a las producciones locales y hacer crecer un género que cada vez tiene más seguidores. La ceremonia se realizó en la sala más lujosa del Centro Cultural Kirchner, La Ballena Azul, y fue transmitida por la TV Pública con la conducción de Carla Peterson y Diego Reinhold . Son muchas las emociones que se ponen en juego en cada una de estas galas: mientras los que no ganan se quedan muchas veces con un gusto amargo, los que alzan una estatuilla se van con el pecho henchido de orgullo y los labios repletos de gracias. También están los que disfrutan del solo hecho de estar ahí, celebrando el amor por su quehacer junto a otros igualmente enamorados del teatro, alzar copas si no premios, y aplaudir varias horas con sincero compañerismo.

En la gala de anoche pasó de todo: hubo alegrías y enojos, hubo grandes ganadores, grandes perdedores y una "tapada"; hubo discursos encendidos y perlitas. Te lo contamos a continuación:

Un espacio imponente

"Conseguiste La Ballena Azul, Ricky, te felicito", le dijo Pablo Gorlero a Ricky Pashkus cuando se inició la premiación. Las gestiones de los fundadores del Premio Hugo fueron intensas para acceder a la emblemática sala y no fueron en vano. No solo lograron que la ceremonia se llevara a cabo allí sino que el beneplácito de los invitados a la elección del espacio fue unánime. Hubo quienes admitieron haberse vestido con sus mejores galas para hacer honor a la sala considerada una verdadera obra de arte de la arquitectura.

Los presentadores

Diego Reinhold y Carla Peterson dieron todo para entretener al público durante las cuatro horas y media que duró la ceremonia. Ambos fueron candidatos a un Hugo en algún momento de sus carreras y son declarados amantes del musical. Pero más allá de las chicanas y anécdotas cruzadas con algún que otro invitado o candidato (Griselda Siciliani y Peterson son íntimas amigas y la química entre ellas hizo buena parte del show), se hizo evidente que no conocían a algunos de los artistas emblemáticos del musical y sus gags se notaban "desactualizados". Muchos de los chistes improvisados de Reinhold fueron inoportunos y el público se lo hizo saber con un muy elocuente silencio.

Sugar, ¿la gran perdedora?

Si se tiene en cuenta que Sugar había arrasado con las nominaciones, logrando un récord nunca antes visto de 18 nominaciones, el resultado final la ubica como una de las grandes perdedoras de la noche. Alzó siete premios: mejor diseño de vestuario, escenografía, coreografía, mejor actor de reparto para Rodrigo Pedreira, mejor intérprete en ensamble para Pablo Juin, mejor producción integral para Gustavo Yankelevich y Susana Giménez, y revelación masculina para Nicolás Cabré . Pero mientras su director, Arturo Puig, ni siquiera fue nominado, perdió en tres rubros clave para la consagración: mejor actriz, premio que muchos le aseguraban a Griselda Siciliani, cabeza de la obra, mejor dirección musical y mejor obra. Con 18 nominaciones también era la gran favorita a alzarse con el Hugo de Oro, que quedó en manos de una obra del off, Asesinato para dos.

Ni intervalos ni comida

La velada comenzó con un cóctel en planta baja, el momento ideal para que todos puedan saludarse y palpitar la premiación. Pero desde las 20 en adelante, los invitados fueron trasladados a La Ballena Azul para una maratón de cuatro horas y media sin intervalos más que los cortes programados para publicidad de escasos segundos. Muchos de los ganadores le pusieron voz a una queja unánime cuando tiraron el "palito" al micrófono: "Tengo la boca seca, no puedo hablar", en referencia a los nervios, pero también a la falta de un vaso de agua amigo en los alrededores del salón.

Dónde está Santiago Maldonado

La primera en irrumpir en la ceremonia con un cartel que pedía por la aparición de Santiago Maldonado, el joven artesano desaparecido hace ya 42 días, fue Karina K. La actriz debía presentar un premio y entró con una foto de Maldonado diciendo: "Los artistas nos preguntamos dónde está Santiago Maldonado". Fue recibida con una ovación. Más tarde haría lo propio Carlos March, al recibir su placa homenaje por su trayectoria. "Mañana me voy a despertar y como todas las mañanas voy a preguntarme dónde está Santiago Maldonado", dijo, de la mano de dos de sus nietos.

Guillermo Fernández, ganador del premio al mejor actor por su trabajo en Crimen Pasional también pidió "por respeto al pensamiento" la aparición del joven. Por último, Pepe Cibrián Campoy, encargado de entregar el premio al mejor musical del año, tomó la palabra para repasar la importancia de su propia trayectoria como uno de los pioneros del musical, y destacó la importancia de tener memoria: "Porque yo también me pregunto dónde está Santiago, pero también no me olvido de Cabezas y qué pasó con Nisman, y dónde está López".

Christiane, la revelación de la noche

La gran ganadora de esta edición de los Premios Hugo es sin dudas Belén Pasqualini. Autora de los libros, la letra y la música de Christiane, un unipersonal que también protagoniza, la actriz destapó este año todos sus talentos en una obra preciosa que cuenta la vida de su abuela, Christiane Dosne Pasqualini, una científica francesa que llegó a la Argentina y se sumó al equipo de trabajo de Bernardo Houssay convirtiéndose en la primera mujer en ingresar a la Academia de Medicina. La obra, dirigida por Dennis Smith, se presentó en el Cultural San Martín y cautivó por su sencillez y sensibilidad. Anoche se consagró con premios muy importantes: le arrebató el Hugo a autores como Santiago Loza (Todas las canciones de amor), Norberto Vázquez Freijo (Cuatro Barrios), Alfredo Arias (Cinelandia) y Ariel Gurevich (Las noches blancas); compartió con su maestro Pepe Cibrián Campoy el premio a las mejores letras y alzó el galardón al mejor unipersonal musical.

Detrás de escena

Florencia Raggi no quiso hablar de Nico. Entre los muchos invitados a entregar un premio estuvo Florencia Raggi. La actriz, esposa de Nicolás Repetto, lució radiante y simpatiquísima en el escenario. Pero a la hora de charlar con la prensa decidió decir que no. ¿La razón? No quería que le preguntaran por su marido, eje de una fuerte polémica el día de ayer cuando salió al aire en el programa que conduce en Telefe, El Noticiero de la Gente, encapuchado para entrevistar al hermano del líder Facundo Jones Huala.

Nacha Guevara, combativa. La diva del musical dijo presente como casi todos los años en la fiesta que celebra el género, y se sentó en una de las primeras filas. A la hora de entregar uno de los premios más esperados de la noche, subió al escenario, y lo primero que hizo fue disparar contra Diego Reinhold: "Hace mucho que no nos peleamos, Diego", dijo, en referencia a los encendidos cruces que mantuvo con el actor cuando este participó de "Bailando por un sueño" con Nacha como jurado. A Reinhold no le cayó nada bien el comentario y Nacha no se lo perdonó: "Te dejé mudo", lo burló. Reinhold siguió sin levantar el guante y hubo que dar por terminado el "chiste". Uno de los momentos más incómodos de la noche. Al regresar a su lugar, Nacha tomó su abrigo y se fue sola.

Griselda Siciliani, al pie del cañón. "Vas a subir muchas veces esta noche al escenario"; vaticinó erróneamente Reinhold cuando vio a su amiga Griselda sentada en una de las primeras filas. La actriz se portó como una verdadera capitana de su equipo, Sugar, la obra más nominada de la noche. Alentó a cada uno de sus compañeros cuando tocó su terna, consoló a los que perdieron, abrazó a los que subieron a recibir una estatuilla. Aguantó como ninguna de las estrellas invitadas las casi cinco horas del evento. Una verdadera fan de su propia obra. Su categoría, mejor actriz, fue una de las últimas en entregarse y aunque no ganó -el premio quedó en manos de Melania Lenoir-, puso al mal tiempo buena cara hasta el final. Eso sí, no bien se cerró la transmisión salió huyendo, y prefirió no quedarse para la foto final, con todos los ganadores, entre los que se contaban siete de sus compañeros.

Ganadores y sorpresas

Asesinato para dos, una obra traída de Broadway por Juan Iacoponi a partir de una idea de Gonzalo Castagnino fue la consagrada de la noche: además del Oro, alzó el premio al mejor musical off, mejor actor en musical off para Santiago Otero Ramos, mejor dirección para Gonzalo Castagnino, y mejor adaptación de libro y letras para Marcelo Kotliar. Entre los musicales infantiles, Mi Perro López se llevó casi todo: mejor musical infantil, mejor dirección, mejor actriz para Andrea Lovera y mejor libro y letras. Dos sorpresas: Cinelandia ganó solo dos premios, aunque los más codiciados, el de mejor musical y el de mejor dirección para Alfredo Arias. La otra sorpresa de la noche fue el premio para Melania Lenoir, que competía con pesos pesados: una actriz de larga trayectoria como Marilú Marini, "la inmensa" Karina K, una primera dama, como Alejandra Radano y la sucesora de Susana, Griselda Siciliani.

Homenajes

En esta edición, los Premios Hugo quisieron reconocer la trayectoria del grupo Los Amados, que cumplieron 28 años de carrera, a Sandra Guida, la primera dama del musical, que cumplió 32 en las tablas, y la de Carlos March, nacido y criado en el semillero de Hugo Midón, quien le dedicó a su maestro un hermoso tributo. Además, hubo un recuerdo para los que fallecieron en el último año, con la banda Voxpop interpretando a capella "Honrar la vida".