Premios Emmy 2017: los seis mejores momentos de la noche más política de la TV

LA NACION

Desde que se anunció que el conductor de la 69a. edición de los premios Emmy sería Stephen Colbert, quedó claro que lejos de intentar esquivar las referencias sobre el convulsionado presente político de los Estados Unidos, los premios que otorga la Academia de televisión de Hollywood los confrontarían desde un principio. Colbert es un actor cómico que hace años se dedica al humor político y que desde su programa de medianoche, el más visto en su género, se dedica a reírse de las declaraciones, decisiones y puntos de vista del actual presidente de su país.

Así, mientras desde lejos, los seguidores de series del mundo esperaban que llegara la ceremonia para alegrarse si sus ficciones favoritas resultaban ganadoras o enojarse si perdían, en el corazón de la industria del entretenimiento global preparaban la que fue su fiesta más socialmente cargada y políticamente relevante en años.

1. El monólogo

Luego de un segmento grabado en el que Colbert, junto a las estrellas de las series This is Us, Stranger Things y The Americanscantara sobre cómo todo se ve mejor en la TV, el conductor fue directo al hueso. La verdad era que la estrella de la TV del año fue Donald Trump. Y luego aseguró que si el magnate y ex estrella de reality shows hubiera ganado un Emmy cuando fue nominado nunca habría intentado ser presidente. "Así que es culpa de ustedes", lanzó Colbert bastante en serio y algo en broma.

Monólogo de apertura de los Emmy 2017

2. Una sorpresa polémica

Minutos después de terminado el monólogo que dio por comenzada la ceremonia, los críticos televisivos y los comentaristas políticos se preguntaban si la sorpresiva presencia de Sean Spicer, exvocero de la Casa Blanca, había sido una buena idea de la producción de los Emmy o una metida de pata fenomenal. Es que para cerrar su presentación, Colbert invitó al ex funcionario al escenario para que, en broma, repitiera una de las frases que lo convirtió en el hazmerreír de buena parte de la población norteamericana cuando aseguró falsamente que la asistencia a la ceremonia inaugural del presidente Trump había sido la más numerosa de la historia.

3. Saturday Night Live, histórico

Con la mayor cantidad de nominaciones de la noche, 22, el ciclo de comedia Saturday Night Live estaba en buen camino a dejar su marca en los Emmy, a 41 años de su primera victoria en 1976. Y lo consiguió. Tras destacarse en la última temporada por las imitaciones políticas, consiguió los galardones a mejor ciclo de sketches, mientras que Hillary Clinton y Donald Trump se llevaron los suyos. Es decir, Kate McKinnon y Alec Baldwin fueron premiados por sus imitaciones de los políticos en el rubro de mejor actriz y actor de reparto en comedia. "Finalmente, aquí está su Emmy, señor presidente", bromeó Baldwin al aceptar su estatuilla.

4. Ficción y militancia

Cuando la ficción refleja de una manera poética pero verdadera la realidad no sólo resulta una gran serie, sino también la serie precisa para su tiempo. Eso fue lo que demostró The Handmaid's Tale, el relato de un futuro con la humanidad en crisis que resulta en un gobierno totalitario en el que las mujeres fértiles son sometidas por las clases dominantes y la libertad existe sólo para ellos. Basada en una novela de Margaret Atwood , la serie se convirtió en la ganadora de los premios al mejor drama, guión, dirección, actriz de reparto ( Anne Dowd) y protagonista (Elizabeth Moss)."Vayan a casa, pónganse a trabajar. Tenemos mucho por lo que luchar", concluyó Bruce Miller, creador del programa que mejor reflejó el pánico que la comunidad artística siente en la presidencia de Trump.

5. Una reunión memorable

Con una ovación de pie fueron recibidas Dolly Parton , Jane Fonda y Lily Tomlin cuando subieron juntas al escenario para el premio al mejor actor de reparto. Luego de que se terminaran los aplausos las tres legendarias artistas recordaron que en la película Cómo eliminar a su jefe, de 1980 (9 to 5, en el original en inglés) sus personajes se negaban a ser controladas por un mentiroso, hipócrita, egomaníaco y machista. "Y en 2017 seguimos resistiéndonos", exclamó Tomlin sin dar nombres pero siendo tan clara que la platea no paró de aplaudirlas.

6. Contra la violencia de género

Más allá de las constantes referencias al gobierno de Trump, otros temas de candente actualidad para la sociedad global se colaron en una de las fiestas más glamorosas de Hollywood. Es que gracias a los premios que cosechó la notable miniserie Big Little Lies , sus protagonistas y productoras, Reese Witherspoon y Nicole Kidman , además elegida como mejor actriz de miniserie, tuvieron la oportunidad de darle lugar a uno de los temas de la ficción de HBO: la violencia de género. "Es una enfermedad horrible que es más frecuente de lo que nos atrevemos a aceptar ", dijo Kidman al aceptar su premio y luego reforzó la idea de defender el lugar y los derechos de las mujeres cuando el programa se llevó la estatuilla a la mejor miniserie.