Preguntas y respuestas. Los nueve interrogantes políticos que dejó el cambio de gabinete

·9  min de lectura
El presidente Alberto Fernández llega a La Rioja - Diego Lima/Env. Especial
El presidente Alberto Fernández llega a La Rioja - Diego Lima/Env. Especial

Fue un gabinete reformulado en 48 horas, con negociaciones frenéticas, ofrecimientos rechazados y movimientos sorpresivos. El cambio de equipo de Alberto Fernández obedeció a una crisis inusitada con su vicepresidenta. Y, si bien ella logró hacer una enorme demostración de poder, todos salieron del trance con heridas. A continuación, algunas preguntas y respuestas que dejó la semana más difícil del Gobierno.

¿Por qué no cambió el equipo económico?

Fernández no tocó al staff económico a pesar de que se trata de un aspecto medular si se pretende “relanzar” cualquier gobierno en medio de una crisis. Además, el principal cuestionamiento de Cristina Kirchner y La Cámpora a la administración de Alberto Fernández radica justamente en la ausencia de efectividad para ejecutar el gasto público. En palabras de la vicepresidenta, “una política de ajuste fiscal equivocada que impactó negativamente en la actividad económica”.

El Presidente sostuvo al ministro de Economía, Martín Guzmán, pero también al titular de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y de Trabajo, Claudio Moroni, dos funcionarios que fueron blanco de críticas constantes del kirchnerismo. El caso de Guzmán se explica, en parte, por la necesidad de calmar las expectativas en un momento de mucha inestabilidad (“Es visto como un elemento de moderación”, advierten en el Gobierno). Además debe culminar la negociación con el FMI . Cristina aclaró que ella nunca pidió su cabeza. Lo dejó, no obstante, muy condicionado a que obedezca a la instrucción de acelerar el gasto. “El Presidente se va a sentar con su ministro de Economía para mirar los números del Presupuesto”, dijo la vicepresidenta horas después de que el Palacio de Hacienda enviara el proyecto al Congreso para el 2022.

Respecto a Moroni y Kulfas, ayer por la tarde algunos de los negociadores daban por segura la continuidad del primero pero dudaban del segundo. Finalmente se quedaron los dos, probablemente como parte de un toma y daca entre facciones. Por último, el equipo económico actual absorberá el impacto si el FdT vuelve a perder en noviembre, con toda la presión puesta sobre el dólar.

¿Es un gabinete de transición?

Si bien el martes había pautado con Cristina Kirchner hacer reformas en el gabinete, Fernández también había advertido que no quería someter al desgaste a un nuevo equipo antes de atravesar al test electoral de noviembre. El viernes, en medio de las frenéticas negociaciones, algunos habían dejado trascender que se cambiaría “medio gabinete”. Finalmente la refacción fue más acotada: seis ministros y un secretario de Estado.

“ Ahora es esto y mañana puede ser otra cosa. Pero no hay que verlo como una jugada de dos pasos. Hoy no está definido qué va a pasar después”, advirtió un funcionario muy cercano al Presidente.

Como sea, algunos ayer en la Casa Rosada entendieron que aún quedan fusibles por detonar en caso de necesitar un nuevo refresh. “Algunos siguen con el boleto picado”, advirtió un importante colaborador en Balcarce 50.

Eduardo "Wado" de Pedro
Ricardo Pristupluk


Eduardo "Wado" de Pedro (Ricardo Pristupluk/)

¿Por qué Eduardo “Wado” De Pedro se quedó en el ministerio del Interior?

“Si Cafiero se quedó en el gabinete, él también. Lo simbólico era uno por otro, pero se quedaron los dos”, dijo a LA NACION un importante colaborador del campamento kirchnerista. Cafiero, sin embargo, cayó en el organigrama nacional, mientras que De Pedro sostuvo su silla.

En medio del fuego cruzado, hubo intentos por encontrarle un reemplazante a De Pedro, que fracasaron. En ese esquema habrían entrado en la danza de nombres el gobernador de San Juan, Sergio Uñac; el de Chaco, Jorge Capitanich, y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis.

La pregunta que flota en la Casa Rosada es ¿Cómo seguirá la relación de Fernández con De Pedro? El Presidente le tenía una enorme estima desde la campaña de 2019 (según Cristina, él lo pidió para el cargo) y Wado se había ganado la confianza del jefe de Estado. Que haya publicado su carta de renuncia sin avisarle hirió profundamente al Presidente. “Solo el tiempo dirá cómo sigue la relación”, dijo a LA NACION un ministro que conoce a ambos de cerca. Además, la asunción de Juan Manzur en la jefatura de Gabinete abre otra terminal con los gobernadores.

Bien visto por el círculo rojo, muchos se preguntaron si su jugada irreverente le hizo perder a Wado ese capital político. Muy pocos minutos antes de que hiciera detonar su carta de renuncia, Susan Seagal, presidenta y CEO de Americas Society/Council of the Americas, le había dicho: “Sos un gran embajador de la Argentina. Estamos para apoyar siempre a la Argentina y a ti. Espero verte en persona pronto”. Cerca del ministro apuntaron “lo dieron por muerto durante tres días, pero él sigue representando algo muy importante”. Como sea, el movimiento audaz para forzar al Presidente a hacer cambios salió como esperaba el kirchnerismo.

¿Qué ganó y qué perdió Cristina Kirchner con los cambios?

Los requerimientos que Cristina Kirchner plasmó en su explosiva carta esta semana se cumplieron todos. El Presidente corrió a Cafiero de la jefatura de Gabinete, sostuvo a Guzmán (aunque condicionado a un viraje en el rumbo) y perdió a Juan Pablo Biondi como vocero presidencial.

Cristina también dejó en claro que ella avaló la designación de Manzur como jefe de Gabinete, a pesar de que no es alguien de su riñón. Es decir, que Fernández no se lo impuso. “Ella lo acepta, no lo elige”, advirtió un ministro relevante del gabinete.

Como sea, con una audaz movida política, Cristina aceleró en 24 horas la reformulación del gabinete nacional. Demostró que, dado que ella llevó a Fernández a la presidencia (“tomé la decisión y lo digo en la primera persona del singular”, dijo), el jefe de Estado debe “honrar” sus pedidos.

Sin embargo, lo ocurrido esta semana no es gratis para la vicepresidenta. “Acá perdieron todos”, ilustró un importante colaborador de la Casa Rosada. Para forzar los cambios, la vicepresidenta lanzó una bomba neutrónica, y eso es algo que no se puede hacer más de una vez. Las esquirlas lastiman en todos lados.

Cristina Kirchner
Hernán Zenteno


Cristina Kirchner (Hernán Zenteno/)

¿Qué ganó Alberto Fernández con los cambios?

De acuerdo a los hombres que orbitan cerca del Presidente, Fernández tendrá ahora un gabinete “con más músculo político”. Así se refieren a la incorporación de figuras como Aníbal Fernández, Daniel Filmus y Julián Domínguez, por la experiencia en la administración y también porque pueden oficiar de portavoces de la gestión.

Otro punto que destacan cerca del Presidente es que, a través de Juan Manzur, finalmente Fernández les dio un rol preponderante a los gobernadores que, se suponían, iban a ser su sostén político (junto a los intendentes) frente al resto de las tribus del Frente de Todos. Otros también destacan que, si bien debió degradarlo en el cargo, Fernández mantuvo a Cafiero dentro de su staff.

El poder que tuvo Cristina sobre su voluntad y la herida que provocó el kirchnerismo sobre la autoridad presidencial no pasa desapercibida para ningún actor del Frente de Todos. El Presidente retrocedió casilleros para encarar nuevamente la campaña electoral y enfrenta muchos interrogantes sobre cómo llevará de aquí en más la convivencia bajo el mismo techo con su principal socia política.

¿Qué papel jugó Sergio Massa?

Si bien al inicio del conflicto Massa buscó tender puentes y mostrarse como un mediador entre dos partes al borde del divorcio, finalmente el líder del Frente Renovador buscó mostrarse prescindente en la escena y se mostró apartado de la pelea. “Trabajo discreto, boca cerrada, contribuyó a la gobernabilidad”, advirtieron cerca suyo.

Durante el conflicto, Massa se mostró siempre en territorio neutral (primero en la sede del Frente Renovador, luego en Transporte, un ministerio de su órbita) y evitó fotos con cualquiera de los bandos en pugna.

La derrota de las PASO, sin embargo, afectaron el capital electoral del titular de la Cámara de Diputados, con votos que migraron a otras fuerzas. Aunque buscará no desperfilarse, la crisis política del oficialismo que él integra atentan contra una recuperación en las urnas.

¿Por qué se fue solo Roberto Salvarezza de todos los que presentaron su renuncia?

Si bien era conocida la irritación que provocó en el Presidente que muchos ministros se subieran a la ola de renuncias que inauguró De Pedro el martes (la “estudiantina” como hizo trascender en Página 12) el único ministro apartado fue el de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza. “Eso fue porque en ese caso había un candidato fuerte para reemplazarlo, que es Daniel Filmus”, dijo un importante funcionario a LA NACION. Y agregó: “En otros casos, había que salir a buscar los relevos. Además Alberto se enoja pero perdona”.

Un importante ministro acotó: “La cantidad de ministerios que quedaron finalmente afectados tuvo que ver con la rosca de la negociación”. Creen que hay fichas que podrían moverse más adelante.

¿Por qué Santiago Cafiero pasó a la Cancillería?

La salida de Cafiero de la jefatura de Gabinete fue el movimiento más relevante del viernes. Era el principal reclamo de la vicepresidenta, que puso como ejemplo lo que ella misma hizo tras la derrota electoral de 2009.

Fernández, sin embargo, le conservó un lugar en su equipo. Un importante funcionario lo resumió así: “Había un desgaste con Felipe (Solá) que Alberto hace rato quería resolver. Por otro lado, no se puede pasar de jefe de gabinete a un ministerio cualquiera, la Cancillería tiene otro status. Y por último, Alberto no lo entregó, continúa el vínculo con alguien que para él fue muy valioso”.

Aún resta resolver si la salida de Cafiero de la jefatura de Gabinete arrastra a más funcionarios de su área, como su segunda, Cecilia Todesca.

Santiago Cafiero sale de la Casa Rosada
Ricardo Pristupluk


Santiago Cafiero sale de la Casa Rosada (Ricardo Pristupluk/)

¿Por qué se fueron Trotta y Frederic?

Entre los nombres del gabinete que más molestaban en el campamento kirchnerista estaban Sabina Frederic y Nicolás Trotta, dos funcionarios que fueron elegidos por Fernández y que tenían un bajo perfil político. En el Gobierno atribuyen la decisión a que la política de Seguridad y la gestión educativa fueron dos materias claves de las elecciones, y también dos banderas que izó la oposición para fortalecerse en las urnas.

Trotta es un hombre cercano a Víctor Santamaría, que tiene una relación oscilante con el Gobierno, por lo que se había quedado sin padrinos de peso. Y Frederic salió de la campaña muy desgastada, tanto por sus declaraciones sobre la “aburrida” Suiza como por los constantes misiles que recibió de su par de la provincia, Sergio Berni.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.