Precios y salarios: el Gobierno se reunió con el sindicalismo para avanzar en un "acuerdo político"

Maia Jastreblansky
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"Acá no hay un contrato jurídico. No vamos a fijar un convenio, ni vamos a poner un número". El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, debió clarificar el espíritu y el alcance de una serie de reuniones que inició hoy el Gobierno con gremios y empresarios para explorar un acuerdo de precios y salarios y contener la inflación, principal obsesión oficial.

La gestión de Alberto Fernández recibió hoy a la plana mayor del sindicalismo con el objetivo de generar un marco de acuerdos "políticos" para alinear precios y salarios, un eje que atravesará toda la agenda del Frente de Todos en 2021. La cita, que reunió al gabinete económico con los líderes de la CGT, las dos vertientes de la CTA y con el moyanismo en el Museo de la Casa Rosada, tendrá un segundo capítulo mañana, cuando los mismos funcionarios se sienten en la mesa con los empresarios más relevantes del país.

En el Gobierno aseguraron que las reuniones "no buscan solo una foto", aunque quedó en claro que tampoco surgirá de las citas un "compromiso firmado" por las partes. En la Casa Rosada prefieren hablar, en cambio, de "una metodología de articulación", un "pacto de caballeros" para hacer un seguimiento de las variables a lo largo del año. La aspiración de acercarse al objetivo que ya verbalizó el ministro de Economía Martín Guzmán: que los salarios se ubiquen dos o tres puntos por encima de una inflación del 29%, que es la meta que figura en el Presupuesto.

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"Hoy iniciamos las charlas con los distintos actores sociales para generar las conductas, las políticas y los monitoreos necesarios para que converger en un presupuesto básico, que es que los salarios crezcan por encima de la inflación. Ese es el proyecto político del Gobierno", dijo Moroni a los periodistas acreditados en la Casa Rosada.

Consultado sobre qué iniciativas concretas podrían emerger de la agenda de encuentros, Moroni acotó: "Para llegar a eso hay que tener un proyecto macroeconómico y acuerdos políticos. Lo que estamos iniciando con estas reuniones son estos acuerdos políticos". Y aclaró: "El resultado es el encuentro en sí, acá no hay un contrato jurídico".

Sin techo

Héctor Daer, uno de los jefes de la CGT -y uno de los líderes gremiales de mejor sintonía con Fernández- dijo al salir de la reunión: "Hablamos de recuperación del salario, de bajar la inflación y de generar las condiciones políticas para ir acompasando precios y salarios con los valores previstos en el Presupuesto". El líder cegetista agregó: "Las paritarias no tienen piso ni techo, lo que hablamos es que de enero a diciembre debe haber una recuperación del salario de dos o tres puntos por encima de la inflación".

Los líderes gremiales no quieren acuerdos que le pongan un techo a las negociaciones paritarias y con ese condicionamiento se sentaron a hablar con el gabinete económico de Fernández. Para contener a la tropa sindical -que asistió sin faltazos a la convocatoria oficial- Moroni lanzó: "Un gobierno peronista no le fija techo a las paritarias, esa es una definición ideológica básica".

Varios líderes sindicales, no obstante, vienen reclamando mecanismos "automáticos" para actualizar salarios en caso de una disparada de precios. En ese sentido el titular de la cartera laboral advirtió: "Hace tiempo que consideramos que la cláusula gatillo no es la adecuada, lo que no quiere decir que no haya pautas de revisión de los convenios".

Reuniones

Además de citar a los referentes de la CGT, el Gobierno sentó a la mesa a los líderes de la CTA del los Trabajadores, la CTA Autónoma y a líderes gremiales con peso propio como Hugo Moyano (Camioneros), que no abreva en las principales centrales obreras. El encuentro estuvo encabezado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y por los funcionarios del gabinete económico, Guzmán, Moroni, la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

Asistieron a la cita oficial Carlos Acuña (playeros); Andrés Rodríguez (UPCN); Gerardo Martínez (Uocra); Armando Cavalieri (Comercio); Antonio Caló (UOM); Jose Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Rodolfo Daer (Alimentos); Roberto Fernández, (UTA); Víctor Santa María (Suterh); Sergio Romero (UDA); Sergio Palazzo (La Bancaria) Ricardo Pignanelli (Smata); Claudio Marín (Foetra); el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky y el secretario general de la CTA Autónoma, Ricardo Peidró.

Hugo Yasky, titular de la CTA de los Trabajadores, dijo al salir de la casa de gobierno: "Apuntamos a que en las paritarias de este año haya una recuperación gradual de dos o tres puntos. Mañana vienen (a la Casa Rosada) los formadores de precios para que esos acuerdos no se los termine embolsando la remarcación".

Más distante del Gobierno, Peidró advirtió al inicio del encuentro: "Estamos de acuerdo con que el salario tiene que estar por encima de la pauta inflacionaria, pero no somos optimistas con que la inflación sea la que planteó el Gobierno. Nosotros creemos que va a estar por encima del 40%".

Con los empresarios

Mañana, el gabinete económico recibirá a los empresarios más importantes del país. Los líderes de las compañías más relevantes ya fueron convocados y darán el presente, aunque advirtieron que "solo asistirán en calidad de invitados", para escuchar.

Tras las dos primeras reuniones, se espera que el Gobierno convoque a otros actores de la economía, como el sector de las Pymes y de los principales referentes de la economía popular. Estos encuentros van en paralelo al proyecto de crear un Consejo Económico y Social, una iniciativa anunciada más de una vez por Fernández, pero que aún no vio la luz.

Sí se espera, al culminar los encuentros sectorizados, una gran convocatoria encabezada por Fernández con todas las partes. Esa gran "foto de familia", por ahora, no tiene fecha.

El Gobierno pretende comenzar a revertir los tres años consecutivos de caída en el poder adquisitivo para enfrentar el test electoral de este año. "Lo que se busca es involucrar a todos los actores en este partido", dijo un importante portavoz del Gobierno. "Nadie pretende que se firme nada y tampoco nada garantiza que no debamos juntarnos en algunos meses otra vez", reconoció.