Pre-sal brasileño, la mina de oro negro que se reactiva con licitaciones

Javier Tovar
La apertura de licitaciones para explotar yacimientos del pre-sal en 2013 abre otro capítulo de millonarias inversiones y ambiciosas metas en la industria petrolera, coincidieron actores del sector, aunque preocupados por el tema de las regalías que se trata en el Congreso. (AFP/Archivo | vanderlei almeida)

La apertura de licitaciones para explotar yacimientos del pre-sal en 2013 abre otro capítulo de millonarias inversiones y ambiciosas metas en la industria petrolera, coincidieron actores del sector, aunque preocupados por el tema de las regalías que se trata en el Congreso.

La presidenta Dilma Rousseff autorizó el martes la realización de una subasta en noviembre de 2013 para la concesión de bloques petroleros en estos gigantescos reservorios de aguas profundas descubiertos en 2007, llamados 'pre-sal' por hallarse bajo una espesa capa de sal a unos seis km bajo el suelo marino.

Esta subasta y otra que se realizaría en mayo de 2013 para bloques fuera del pre-sal serán las primeras desde 2008. Pero todo está sujeto a la aprobación de una ley que divide las regalías entre estados productores y no productores de crudo y que está bloqueada en la Cámara de Diputados, tras haber sido aprobada en el Senado.

"Es imperativo que haya una defición de los royalties", afirmó la presidenta de la estatal Petrobras, Graça Foster, el miércoles en una sesión en el Senado.

Petrobras precisa al sector privado extranjero para poder alcanzar sus ambiciosas metas de convertir a Brasil en uno de los principales exportadores mundiales de petróleo, más que duplicando su actual producción de crudo de unos 2 millones de barriles por día (b/d) a 4,2 millones de b/d para 2020.

Aunque hay incertidumbre, la noticia fue celebrada por la industria petrolera, que respiró tras días presionando con ahínco por la oferta, en el marco de la conferencia Rio Oil and Gas en Rio de Janeiro.

"Era la señal que queríamos del gobierno para el retorno a la normalidad de las licitaciones. Y el gobierno va a tener una respuesta positiva de los productores de petróleo y gas", dijo Joao Carlos de Luca, presidente del Instituto Brasileño de Petróleo (IBP), que agrupa a las empresas nacionales y extranjeras del sector.

"El anuncio es algo muy bueno, lo veníamos esperando desde hace tiempo. Estamos listos para participar", dijo por su parte Angel González Lastra, director de operaciones de Repsol-Sinopec, de capital español y chino, que tiene operaciones en 16 pozos del pre-sal, 12 de ellos en exploración.

Foster aseguró que Petrobras, cuyo mayor accionista es el Estado brasileño y que tuvo hasta 1997 el monopolio del petróleo, "tiene los recursos" para participar de las nuevas subastas, aunque la empresa quiere conocer los pozos que entrarán en el proceso antes de tomar decisiones.

"Los recursos van a depender de la calidad de cada área ofrecida, pero aún no sabemos. Vamos a evaluar cada una de ellas, tenemos que esperar la información completa", dijo a periodistas el gerente ejecutivo de 'pre-sal' en el área de Exploración y Producción de la estatal brasileña, Carlos Tadeo Fraga, tras su participación en la Rio Oil and Gas Expo.

Petrobras actúa principalmente en la cuenca de Santos, a 210 km de la costa de Rio de Janeiro, donde opera en 32 pozos. El presupuesto anunciado para 'pre-sal' entre 2012 y 2016 es de 69.600 millones de dólares.

Otras empresas locales, como Barra Energia y Queiroz Galvao, que tienen operaciones en 'pre-sal' en dos campos, también mostraron interés en las licitaciones. "Lo necesitábamos, principalmente los más pequeños que estábamos estrangulados" porque muchos proyectos de exploración estaban ya en su fase final, explicó Luciano Seixas Chagas, directivo de Barra Energía.

Con el 'pre-sal', Brasil podría pasar de 13,9 millones de barriles en reservas de crudo (datos OPEP a 2011) a 55.000 millones, según la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), publicadas en el diario O Globo.

Hasta el momento, 11 operadoras controladas por grupos extranjeros funcionan en el país, según la Agencia Nacional de Petróleo (ANP, estatal). La previsión es que por lo menos nueve de ellas inviertan 30.000 millones hasta 2020, según la UFRJ.

Repsol es un ejemplo. Con la fusión con Sinopec, su capital subió a 17.800 millones de dólares, "todo para proyectos en Brasil", según dijo el lunes su presidente, José María Moreno. La empresa invierte hoy 1.000 millones de dólares en el país.

Brasil posee aproximadamente 7,5 millones de km2 de cuencas sedimentarias, de las cuales 2,5 millones de km2 están en el mar y 5 millones de km2 en tierra. Del total de 38 cuencas --29 con potencial para petróleo y gas-- en menos del 5% del área hubo exploración y producción, bajo concesión, según la ANP.

La apertura de licitaciones para explotar yacimientos del pre-sal en 2013 abre otro capítulo de millonarias inversiones y ambiciosas metas en la industria petrolera, coincidieron actores del sector, aunque preocupados por el tema de las regalías que se trata en el Congreso.