Próvolo: a diferencia de la "jefa", la monja japonesa no recuperó la libertad

Pablo Mannino

La religiosa deberá esperar detenida el debate en su contra, que aún no tiene fecha.

MENDOZA.- La monja japonesa acusada por los abusos sexuales en el instituto Antonio Próvolo de Mendoza no corrió la misma suerte que la "jefa" del colegio: deberá seguir presa hasta el juicio en su contra. De esta manera, Kumiko Kosaka no logró que la Justicia le otorgara la libertad, por lo que quedó desactivada la estrategia de sus abogados, quienes insistían con la extinción de los plazos de la prisión preventiva.

A diferencia de lo que ocurrió con la exapoderada legal del colegio, Graciela Pascual, que esperará en libertad el juicio -lo que derivó en una fuerte polémica entre las víctimas y los jueces y, finalmente, en el apartamiento de los magistrados de toda la causa- la religiosa finalmente deberá esperar "tras las rejas" el debate, que aún no tiene fecha de inicio, a raíz también de artilugios y presentaciones de sus letrados.

Bajo este escenario judicial, con casi una decena de imputaciones en su contra por abusos sexuales y corrupción de los menores hipoacúsicos, Kosaka seguirá detenida bajo el régimen de prisión domiciliaria. La decisión fue tomada por un tribunal penal de apelaciones, en coincidencia con la postura tomada en primera instancia por la jueza Mariana Gardey, a pesar del reclamo del abogado defensor, Carlos Varela Álvarez, quien exigía la libertad de Kumiko, por haber superado los dos años de prisión preventiva, establecidos por ley. Sin embargo, los jueces dejaron en claro que los tiempos vuelven a correr desde la última acusación que se le sumó a la monja y por la que se le dictó preventiva.

Impacto de la decisión

La determinación del tribunal fue celebrada por los familiares de las víctimas y por el Ministerio Público Fiscal, sobre todo por el temor que tenían de que la Justicia fallara de igual forma que lo hizo con la "jefa". Sin embargo, tenían expectativas de que siguiera detenida, por el riesgo de fuga de la mujer y el entorpecimiento probatorio, sobre todo luego de las declaraciones en su contra que han ido surgiendo en el actual juicio contra los tres principales acusados de la megacausa: los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho, y el ex jardinero Armando Gómez.

Así, mientras se aguarda una definición sobre el día en que comenzará el debate contra la religiosa, el actual juicio está llegando a su etapa final. Resta que se produzcan las últimas declaraciones de testigos, los alegatos y la sentencia. Por tal motivo, tal como contó LA NACION, la condena a los tres imputados, quienes arriesgan penas de hasta 50 años de cárcel, se conocería a mediados de mes.