El príncipe William rompe el silencio: "No somos una familia racista"

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CIUDAD DE MÉXICO, marzo 16 (EL UNIVERSAL).- El príncipe heredero William, hermano de Harry, rompió el silencio cuando un reportero se le acercó para preguntarle sobre la bomba de declaraciones que el esposo de Meghan Markle, y la actriz, hicieron en una entrevista con Oprah Winfrey. A su llegada a un colegio para atender otro compromiso oficial, el duque de Cambridge amablemente atendió al periodista que lo esperaba.

"No he hablado con él todavía, pero lo voy a hacer", fue la respuesta que Guillermo de Cambridge dio ante la duda si ya había hablado con su hermano. Luego, respondió: "No somos para nada una familia racista", ante una de las afirmaciones que Harry y Meghan dieron en televisión estadounidense.

En una explosiva entrevista televisiva vista por 50 millones de personas en todo el mundo, Enrique de Sussex y Meghan Markle afirmaron que algún miembro de la familia -que no fueron ni la reina Isabel II ni su esposo Felipe- había mostrado "preocupación" por el color de piel de tendrían sus hijos, ya que la madre de Meghan es afroamericana.

Esta acusación provocó una grave crisis en la monarquía de un país donde la fuerza del movimiento Black Lives Matter llevó recientemente a revisar la historia colonial y su relación con la trata de esclavos. Ahora el tema está bajo la mirada de todo el planeta, en especial en Estados Unidos donde la pareja vive desde su estrepitosa salida de la monarquía hace un año, y en la Commonwealth, un conjunto multirracial de más de 50 países en los cinco continentes unidos por sus lazos históricos con la corona británica.

Con el mundo de cabeza por estas declaraciones, la realeza lanzó una respuesta que, pese a su tono conciliador, dejó claro que estas acusaciones no serían aceptadas sin discusión. Si su papá y heredero al trono, el príncipe Carlos, de 72 años, había respondido únicamente con una risa nerviosa el martes cuando le preguntaron al respecto durante una visita a una iglesia africana de Londres convertida en centro de vacunación contra el covid-19, Guillermo fue más locuaz.

"No somos una familia racista en absoluto", aseguró el segundo en la línea sucesoria al trono británico, de 38 años, mientras recorría una escuela de un barrio multirracial del este de la capital.