Esta postura de yoga, conocida como 'el pez', puede mejorar tu espalda en poco tiempo

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La mayoría de las posturas de yoga son buenas para tu espalda, ya que con la práctica regular, estiras todo el cuerpo, incluida la columna vertebral, con lo que previenes el dolor de espalda, de cuello, además de mejorar todo tu cuerpo. Pero esta asana denominada 'postura del pez' y en sánscrito matsyasana (matsy significa pez y asana, postura), es una de esas que enderezan la espalda asegurando un correcto equilibrio postural y favoreciendo el fortalecimiento de la musculatura dorsal. Con el tiempo, con la realización de esta y las demás asanas típicas del hatha yoga, notarás que los problemas y el dolor de cuello y espalda se reducen e, incluso, desaparecen. Pero, ¡ojo!, los mayores beneficios de esta postura se producen cuando se practica junto a otras asanas, ya que realiza el papel de contrapostura, una forma de compensar y equilibrar los efectos de otra asana. Por otro lado, no es aconsejable en el caso de sufrir una hernia o problemas graves en la columna vertebral. Te lo explicamos.

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Una postura invertidas en yoga

La postura del pez o matsyasana es una asana que se engloba dentro de las posturas invertidas. Realiza el papel de contrapostura, esto quiere decir, que se practica después de haber realizado otras, como sarvangasana (postura de la vela) y halasana (postura del arado). Esta asana se practica tumbada, curvando la espalda, estirando el cuello hacia atrás y colocando la coronilla en el suelo.

La realización de esta contrapostura ofrece muchos beneficios para tu cuerpo. Como decíamos, principalmente, estira y relaja la columna vertebral, pero además, es una postura estimulante, con lo que ayuda a llenar de energía tu cuerpo, y relajante. Esto que parece una contradicción se explica porque la postura del pez tiene un efecto tranquilizante sobre el sistema nervioso, pero se trata de una asana exigente al mismo tiempo.

Otros beneficios que se atribuyen a esta postura es la de mejorar la respiración, al expandir la caja torácica y la ventilación pulmonar, así como estirar la musculatura abdominal. Por otro lado, se dice que este tipo de posturas abren los chakras, en concreto, estimula la actividad de anahata chakra.

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Cómo se hace la postura del pez

La realización de esta postura es sencilla. Pero al practicarla, sobre todo, si eres principiante, puede parecerte muy dura.

  1. Posición de partida: siéntate con las piernas juntas y estiradas y el tronco erguido formando un ángulo recto con las piernas. Apoya las palmas de las manos en el suelo, al lado de las nalgas y los dedos apuntando hacia los pies. Inspira y empuja con las manos el suelo, estirando el tronco pero sin levantarte, como si quisieras alargar tu columna.

  2. Ve dejándote caer: en la expiración, ve tumbándote despacio (pero no completamente) y ayudándote de los brazos para no dejarte caer de golpe. Te apoyas en un antebrazo y después en otro.

  3. Tumbada: ahora vuelve a inspirar dobla las rodillas y coloca las manos bajo tus nalgas.

  4. Curva tu espalda: en la expiración arquea la columna vertebral, sacando pecho, como si un hilo tirara de él, y estira el cuello hacia atrás para permitir que la coronilla se apoye en el suelo, mientras el peso descansa sobre las nalgas, los codos y la cabeza.

  5. Para deshacer la postura, apóyate en los codos, inspira elevando la cabeza del suelo, lleva la barbilla al pecho. Espirando, bascula la pelvis hacia adelante, apoya el sacro, la zona lumbar, dorsal, el cuello y la cabeza.

  6. Para relajar más la espalda, coge la cabeza con las dos manos, levántala con la fuerza de los brazos como si fueras a hacer una abdominal, y permite que la barbilla toque el esternón mientras notas que se estira la zona cervical. Vuelve a llevar la cabeza al suelo, y deja que esta gire a ambos lados por su propio peso.

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variante postura del pez
variante postura del pez

Respiración en matsyasana

Como sabes, la respiración en las posturas de yoga es muy importante, para una correcta realización del ejercicio. En este caso, aprovecha para realizar unas respiraciones torácicas ya que el pecho permanece muy abierto. Posteriormente, deja que la respiración fluya.

En cuanto al tiempo de realización, dependerá de si la estás realizando como contrapostura o si la haces de forma independiente. En el primer caso, no puedes hacerla más tiempo del que empleaste para hacer la postura de la vela o del arado, sino la mitad. Si la haces de forma independiente, procura no permanecer en ella más de un minuto.

Variantes de la postura del pez

Existen variantes de la postura del pez que puedes practicar. Por ejemplo, colocando las piernas en postura del loto, mientras la coronilla se apoya en el suelo. O estirando brazos y piernas como si fueras a hacer la postura de la barca.