Por qué se está hablando menos español en las grandes ciudades de EEUU

La población de origen latino en Estados Unidos ha alcanzado niveles récord, tanto en términos numéricos absolutos como en su proporción en relación al resto de los habitantes del país. En 2016, de acuerdo a cifras del Centro Pew y de la Oficina del Censo, vivían en Estados Unidos 57.5 millones de latinos, el 18% de la población estadounidense (para 2017 ya sumaban 58.6 millones de personas).

Eso convierte a los hispanos en el segundo grupo étnico más numeroso, después de las personas de raza blanca y por encima de los afroamericanos.

Actualmente hay más latinos e hispanohablantes que nunca en EEUU, ambos en número creciente, aunque la proporción de los hispanos que hablan español en sus hogares ha decrecido. En parte porque los latinos nacidos en EEUU, aunque mantienen identidad y tradiciones, no necesariamente hablan español en el hogar, o son bilingües. (AP)

En paralelo, el uso del idioma español entre los latinos ha tenido un comportamiento singular. Por un lado, actualmente hay también una cantidad récord de hispanos que hablan español en casa (37 millones en el 2015, según otro análisis del Centro Pew).

Pero en el conjunto de toda la población latina, la proporción de hispanohablantes (los que lo hablan en el hogar y es su lengua principal) ha descendido, desde el 78% en 2006 al 73% en 2015. Así, aunque tanto los latinos como quienes hablan español en el hogar son más numerosos que nunca, el conjunto general de la población hispana en EEUU es un poco menos hispanohablante hoy que hace una década.

Y en ciertas ciudades esa merma proporcional ha sido más aguda que en otras.

En Phoenix (Arizona), por ejemplo, la proporción de latinos que hablan español en su casa pasó del 74% al 66%, una caída de 9%. Y en San Antonio (Texas) también bajó 9 puntos, del 69% al 60%. Las reducciones en esa proporción en otras áreas metropolitanas fueron de 8% en Filadelfia (Pennsylvania); 6% en Atlanta (Georgia), Houston (Texas) y Chicago (Illinois); 5% en Austin y El Paso (Texas), Boston (Massachusetts), Nueva York/Jersey (Nueva York/New Jersey), Orlando (Florida) y San Francisco y San José (California).

En realidad hoy hay más personas y latinos hablando español en Estados Unidos, pero existe una tendencia por la que, en términos comparativos, los hispanos que ya no lo hablan (y son mayormente angloparlantes) han crecido de modo importante.

¿A qué se debe este fenómeno de doble vía?

Spanish-speaking Latinos have grown in number since 2006, but have fallen as a share of all Latinos

Una de las explicaciones más importantes es que la inmigración como motor del crecimiento de la población hispana en EEUU ha declinado en años recientes mientras que los latinos nacidos en Estados Unidos han crecido de modo importante. Esta segunda generación latina es menos hispanohablante que la previa, por tener una exposición directa y desde la infancia a la cultura estadounidense y al inglés.

Así, mientras en 2000 al menos el 42% de todos los hispanos en Estados Unidos eran inmigrantes (y posiblemente más dada la forma como se identificaba el origen étnico en los estudios de entonces), en 2015 esa cifra fue del 34%.

Y es de suponer que en el futuro, mientras más grande proporcionalmente sea la población hispana nativa, decaerá la proporción de latinos que hablan español en el hogar y, por ende, tienen a ese idioma como su lengua principal. Aunque, ciertamente, factores económicos, culturales y familiares pueden tener influencia en esa dinámica y en el grado de preservación y ampliación del español y en el bilingüismo entre la población latina.

Con todo, eso no significa que el español haya decaído en Estados Unidos en términos de cantidad de hispanohablantes, sean estos latinos o de otros grupos. En realidad, más personas que nunca lo hablan en el país y más latinos que nunca lo hacen en sus hogares en Estados Unidos, una situación que prevalecerá por bastantes años. Pero, ciertamente, la tendencia parece dirigirse hacia una reducción de la proporción de latinos hispanohablantes y a un auge mayor de los hispanos que optan solo por el inglés. Si esa tendencia se mantiene, es posible que en varias décadas, con el recambio generacional, pueda darse una transformación mayor al respecto, ya sea por una mayor proporción o cantidad de latinos bilingües o que hablan inglés únicamente.

Por ejemplo, el uso del italiano en el hogar ha decrecido de modo notorio en Estados Unidos en las décadas recientes. En 1980 lo hablaban 1.6 millones de personas y en 2010 esa cifra cayó a 807,000 (de unos 16 millones de italoamericanos), en buena medida por cambios generacionales y porque la inmigración en sí de italianos cayó de modo muy importante.

El español, con todo, tiene una dinámica diferente, tanto porque la inmigración de hispanohablantes continúa, aunque en menor grado aún en cantidades sustantivas (y seguirá así, presumiblemente, en el futuro inmediato) como porque el español cuenta con una presencia y una difusión mucho mayor que ninguno de los otros idiomas hablados en Estados Unidos a excepción del inglés.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro