Por qué el socialismo es apreciado o rechazado en opinión de los estadounidenses

Durante muchas décadas, y sobre todo en los momentos más candentes de la Guerra Fría, del Macartismo y en general durante el tenso pulso entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el socialismo fue considerado por muy amplios sectores estadounidenses como una ideología enemiga y a quienes la postulaban como amenazas, incluso como traidores o, al menos, defensores de una opción perdedora ante la potencia del capitalismo.

No obstante, por muchos años han existido partidos socialistas, comunistas y movimientos de izquierda en Estados Unidos, que han defendido nociones como la justicia social, los derechos de los trabajadores y el fin del imperialismo, aunque por lo general, a lo largo de muchos años, habían permanecido en una posición marginal.

Miembros del Partido Democrático Socialista de Estados Unidos se manifiestan en Nueva York (Spencer Platt/Getty Images)

Eso ha cambiado sustancialmente en tiempos recientes, cuando varios políticos que se han declarado abiertamente socialistas han llegado a puestos de elección popular a escala local y federal y cuando un aspirante presidencial, Bernie Sanders, quien se ha identificado sin reparo como un demócrata socialista, ha logrado millones de votos, movilizado enormes masas de seguidores y, en gran medida (como se vio en el proceso primario demócrata de 2016 y en el actual rumbo a 2020), ha propiciado un importante giro hacia la izquierda dentro del Partido Demócrata.

Ciertamente, esas versiones del socialismo estadounidenses, e incluso otras aún más a la izquierda, no necesariamente tienen equivalencia con los partidos o los regímenes socialistas de otros países: por ejemplo, muchos buscan equiparar a las posiciones de Sanders y de los demócratas socialistas con el gobierno actual de Venezuela o incluso el de la Unión Soviética, cuando en realidad tendría mucho más cercanía, con sus diferencias, con los modelos socialdemócratas europeos, por ejemplo los de países escandinavos.

Norman Thomas fue candidato presidencial del Partido Socialista de Estados Unidos en seis ocasiones a mediados del Siglo XX. (AP Photo/Robert Clover)

Y muchos estadounidenses han considerado al socialismo como el enemigo frontal capitalismo (quizá al equipararlo con los regímenes comunistas donde la economía es regida por estado) cuando, en diversos grados, en Europa se han dado numerosos casos de partidos socialistas que llegan al poder, ciertamente con una agenda de bienestar social pero sin buscar suplantar o remover el modelo de economía de mercado, como ha sido el caso en Francia, Alemania, Italia o España, por solo citar algunos ejemplos.

Así, aunque la mayoría de los estadounidenses, de acuerdo a un reciente estudio del Centro Pew aun rechazan el socialismo y exaltan el capitalimso, una cantidad muy amplia de personas, inusitada hasta hace algunos años, aprecian y, presumiblemente, apoyan al socialismo en Estados Unidos.

Socialismo no, capitalismo sí

Según el estudio del Pew, el 55% de los estadounidenses encuestados tiene una mala percepción del socialismo. Y cuando se les preguntó que dieran las razones de ello, el 19% consideró que rechazaba el socialismo porque degrada la ética de trabajo de los estadounidenses e incrementa su dependencia del gobierno, 18% lo justificó en sus fracasos históricos y comparativos (en relación al capitalismo), 17% simplemente considera al socialismo como algo negativo y otro 17% cree que mina la democracia y no es lo correcto para Estados Unidos.

Quienes aprecian el capitalismo (65% de los estadounidenses encuestados) lo fundamentan en que promueve las oportunidades individuales (24%), por considerarlo en general positivo (22%), porque es esencial para Estados Unidos (20%) o porque es un sistema bueno aunque no perfecto (14%).

El senador y aspirante presidencial Bernie Sanders se define como demócrata socialista, Su movimiento ha atraído a millones en EEUU. (Spencer Platt/Getty Images)

Socialismo sí, capitalismo no

En contrapartida, el 42% de los encuestados, una proporción sustantiva, que dijo tener una visión positiva del socialismo dijo que lo consideraba así porque creaba un sistema más justo y generoso (31%), porque supera y mejora al capitalismo (20%), por sus éxitos históricos comparativos (6%) o porque simplemente es mejor que el capitalismo o visto de modo positivo (8%).

Y quienes ven negativamente al capitalismo (33% de los encuestados, una cantidad importante al tratarse de estadounidenses) lo razonó en que beneficia solo a unos pocos y distribuye desigualmente la riqueza (23%), es explotador y corrupto por naturaleza (20%), es un sistema negativo en general (11%), mina el proceso democrático (8%) o aunque funciona podría ser menor con mejores regulaciones (4%).