Popular se ve abocado a ampliar capital, no descarta posible fusión

Por Jesús Aguado
Banco Popular está abocado a una nueva ampliación de capital para solucionar sus problemas ligados a su fuerte exposición inmobiliaria o podría participar en operaciones de consolidación, dijo el lunes su presidente, enviando a la acción a una zona de mínimos históricos. En la foto, el nuevo presidente del banco, Emilio Saracho, en la junta general de accionistas de la entidad en Madrid el 10 de abril de 2017. REUTERS/Juan Medina

Por Jesús Aguado

MADRID (Reuters) - Banco Popular está abocado a una nueva ampliación de capital para solucionar sus problemas ligados a su fuerte exposición inmobiliaria o podría participar en operaciones de consolidación, dijo el lunes su presidente, enviando a la acción a una zona de mínimos históricos.

"Parece que el pronóstico general es unánime, estamos abocados a aumentar capital para continuar hacia adelante", dijo Emilio Saracho durante su primera comparecencia pública desde que asumió el cargo de presidente ejecutivo en diciembre, en sustitución de Ángel Ron.

Tras el cierre del mercado, el banco anunció los primeros cambios de calado con el ex banquero de inversión ya al frente del consejo, nombrando consejero delegado a Ignacio Sánchez-Asiaín, ex alto directivo de BBVA, y director financiero a Miguel Escrig, hombre de confianza de Saracho que fue director financiero de Telefónica.

En la junta de accionistas de la entidad, Saracho dijo que el banco necesita abordar cuanto antes las "dificultades" que atraviesa y quiere seguir siendo una entidad independiente, aunque no descartó que finalmente se embarque en operaciones de fusiones y adquisiciones.

"En definitiva contemplamos un escenario en el que bajo las condiciones adecuadas podríamos acudir de nuevo al mercado y pedir a los inversores capital adicional o eventualmente podríamos participar en una ronda de consolidación", añadió.

El banco, el más afectado por la crisis del ladrillo en España, cerró 2016 con una pérdida récord de 3.485 millones de euros, un ejercicio en el que ya tuvo que ampliar capital por 2.500 millones de euros para cubrir el efecto adverso del ladrillo en su balance y reforzar su solvencia.

Los comentarios de Saracho llevaron a las acciones de Popular a tocar mínimos récord, cerrando con una caída del 9,6 por ciento a 0,734 euros, la más abultada del Ibex-35.

"JUSTO DE CAPITAL"

Saracho, un ex vicepresidente de JPMorgan, dijo que el banco estudia la venta de activos no estratégicos y que no está en posición de pagar dividendos.

"El banco no está en disposición de pagar dividendos por si hay dudas, el banco está justo de capital", dijo Saracho.

Analistas dijeron que entre esos activos no estratégicos estaba su negocio de tarjetas de crédito Wizink y la franquicia Totalbank en Estados Unidos.

Bajo la batuta de Ron, Popular planeaba separar 6.000 millones de euros de activos inmobiliarios en una nueva división para ayudarle a reducir su cartera inmobiliaria en 15.000 millones de euros para 2018.

Aunque Saracho no mencionó directamente ese plan, dijo que no quería "estructuras complejas" para generar capital y que el banco seguirá trabajando en vender activos inmobiliarios.

La entidad reconoció la semana pasada que tiene que realizar ajustes en el balance por una auditoría interna, en una nueva sacudida para el banco.

Los inversores minoristas expresaron su enfado por los ajustes a realizar, y algunos de ellos pidieron una investigación. "La solución no pasa por la litigiosidad, sino por una investigación para depurar y esclarecer lo ocurrido", dijo una pequeña accionista, María Flora Ruiz Núñez, durante la junta.

El secretario del consejo, Francisco Aparicio Valls, dijo que los cambios se debían a cuestiones técnicas y no trataban de esconder nada.