Visita del papa a Tailandia será un reencuentro familiar

JERRY HARMER y TASSANEE VEJPONGSA
Esta foto del 27 de agosto del 2019 muestra a la hermana Ana Rosa Sivori, vicedirectora de la escuela St. Mary's, rodeada de estudiantes en la escuela de niñas en Udon Thani, a unos 570 kilómetros (355 millas) al noreste de Bangkok, Tailandia. (AP Foto/Sakchai Lalit)

UDON THANI, Tailandia (AP) — Los católicos en Tailandia están celebrando el anuncio oficial de la primera visita papal en 35 años, pero una monja de 77 años en un remoto lugar del país tiene una conexión muy especial con el hecho.

El papa Francisco tiene programado llegar a Tailandia el 20 de noviembre para una visita de cuatro días, como parte de una gira por Asia que también incluirá Japón, anunciaron funcionarios católicos el viernes

La llegada del pontífice tiene la meta de reforzar la fe de los casi 400.000 creyentes en Tailandia. Pero para la hermana Ana Rosa Sivori también significa el placer de una reunión familiar.

Las estudiantes de la escuela de niñas St. Mary's, en Udon Thani, a unos 570 kilómetros (355 millas) al noreste de Bangkok, recién se han dado cuenta del vínculo entre su modesta vicedirectora y el papa.

La hermana Ana Rosa, originalmente de Buenos Aires, Argentina, llegó a Tailandia en 1966 y ha trabajado como misionera en varias partes del país. Ella y Jorge Mario Bergoglio, quien hace seis años fue escogido papa, tienen el mismo bisabuelo. Así que ella y el papa son primos segundos.

Cuando se corrió la voz sobre una posible visita papal, antes del anuncio oficial, la hermana Ana Rosa pasó de ser casi desapercibida a centro de suma y creciente atención en su comunidad.

"Mucha gente que no es católica, me para preguntando: ¿Va a venir? ¿Cuándo va a venir? ¿Irá a venir? Eso significa que ellos están interesados. Quieren verlo. Quieren conocerlo", dijo.

"Y para los católicos, por supuesto, sería un impulso para ser buenos católicos, buenos cristianos", agregó.

La hermana Ana Rosa dice que ambos son muy cercanos y están en comunicación. Ella dijo que el papa es "a la antigua" y prefiere escribirle cartas a enviarle mensajes electrónicos. La última vez que ambos se vieron cara a cara fue hace dos años en el Vaticano.