Ponen en marcha planta de limpieza en tiradero de Tlalnepantla

TLALNEPANTLA, Méx., febrero 13 (EL UNIVERSAL).- La alberca con más de 3 millones de litros de aguas tóxicas y pestilentes que genera la montaña de basura sepultada en el relleno sanitario municipal de Barrientos, empezó a ser tratada en una planta de limpieza de lixiviados, donde el afluente negro y nauseabundo se convierte en agua cristalina.

El presidente municipal Raciel Pérez Cruz y su Cabildo pusieron en marcha, este 13 de febrero, la planta de tratamiento de lixiviados en el relleno sanitario de Barrientos, donde hay una montaña con nueve millones de toneladas de basura, acumulada en 30 años.

"Aquí hay un ecocidio creado por empresarios que operaron el relleno sanitario por años, cuyo único criterio fue la rentabilidad, sin autorizaciones mínimas, que pusieron en riesgo a las comunidades aledañas", como la colonia Providencia y Barrientos, apuntó el alcalde, quien aseguró que "nunca más (habrá) una empresa que venga hacer negocio poniendo en peligro la salud de comunidades".

Este relleno debe ser clausurado este año, no sólo porque está saturado, sino porque "opera con tecnología obsoleta del siglo pasado", para poner en marcha un centro integral de manejo de residuos sólidos, con tecnología de punta. Terminemos con el problema que viven vecinos de la Providencia y zonas aledañas con la donación de un terreno que sirva de amortiguamiento con un parque, zona verde que podría quedar concretada este año, apuntó el presidente municipal.

La planta de tratamiento de lixiviados, que son los jugos tóxicos que genera la basura, empezó a operar este 13 de febrero con un sistema eléctrico que pasa por ionizadores; es decir, con cargas eléctricas de diferentes voltajes, rompe molecularmente los lixiviados, separando sólidos y agua, explicó Francisco Javier López Valencia, ingeniero químico, responsable del manejo del relleno sanitario de Barrientos.

Lo maravilloso es que los jugos tóxicos negros que genera la basura, después de este proceso, salen transformados en un chorro de agua limpia, que servirá para riego, apuntó el alcalde Raciel Pérez, quien afirmó que esto es "un milagro ecológico", único en el país.

Con este proceso, Tlalnepantla planea limpiar 18 mil litros diarios de lixiviados, que se convertirán en agua tipo norma 3, de los 3 millones acumulados en la alberca de tóxicos del relleno sanitario de Barrientos, indicó López Valencia.