Polonia y Chequia exponen sus argumentos en la disputa por una mina de carbón

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Bruselas, 10 nov (EFE).- El litigio entre Polonia y Chequia, que han expuesto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sus argumentos en relación con la disputa por la mina de carbón de Turów (Polonia), que la Justicia europea ordenó cerrar hace unos meses, ha quedado visto para dictamen.

En una vista celebrada en la Gran Sala del Tribunal de Justicia, las partes detallaron la víspera sus posiciones ante la corte con sede en Luxemburgo.

El litigio se refiere a la actividad de una mina a cielo abierto para la extracción de lignito, situada en Turów, en la frontera entre Polonia, la República Checa y Alemania.

Polonia quiere seguir explotando esa mina hasta 2026, un asunto al que se opone la República Checa, que considera que esta decisión es contraria al Derecho de la Unión, debido a que supuestamente no se llevó a cabo un informe previo de impacto medioambiental.

Bruselas emitió un dictamen motivado en el que declaraba que Polonia había infringido la Directiva relativa a la evaluación de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente.

El 26 de febrero pasado la República Checa interpuso ante el Tribunal de Justicia un recurso por incumplimiento contra Polonia, asunto que la corte está tramitando por el procedimiento acelerado.

Paralelamente, la República Checa presentó una demanda de medidas provisionales solicitando que el Tribunal de Justicia ordenara a Polonia poner fin a las actividades de extracción minera hasta que se dictara sentencia sobre el asunto.

Atendiendo la petición checa, el 21 de mayo pasado la vicepresidenta del Tribunal de Justicia concedió dicha solicitud y ordenó a Polonia paralizar inmediatamente la actividad de la mina.

La decisión tuvo en cuenta la ilegalidad de la decisión adoptada por Polonia y el perjuicio irreversible que podía causarse al medio ambiente y a la salud humana por el deterioro del nivel de las aguas subterráneas causado por la actividad minera.

También consideró que Polonia no había demostrado que el cese provisional de la extracción de lignito fuera una amenaza para su seguridad energética y para el suministro de electricidad de los consumidores polacos.

Polonia no respetó el auto que aprobó las medidas provisionales, por lo que la República Checa interpuso en junio pasado un recurso para que se condenara a Polonia a pagar una multa.

En septiembre, la corte ordenó a Polonia pagar una multa diaria de 500.000 euros, hasta que respetara lo dispuesto en el auto de mayo.

Un mes después, el 21 de octubre, Polonia presentó una demanda para que se revoque el auto, que está siendo examinada actualmente.

Turów proporciona el 7 % de toda la energía que consume Polonia y según el gobierno polaco es clave para la seguridad energética del país, además de proporcionar cientos de empleos en la región.

(c) Agencia EFE

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