Un policía paraguayo cumple siete años desaparecido en medio de un rebrote guerrillero

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Asunción, 5 jul (EFE).- Los familiares del suboficial de policía Edelio Morínigo recordaron este lunes con una misa el séptimo aniversario de su secuestro por parte del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), unos días después de conocerse el asesinato de Jorge Ríos, de 23 años, secuestrado por una escisión de esa guerrilla.

Como en el caso de Morínigo, el Gobierno admite que desconoce la situación del empresario ganadero Félix Urbieta, secuestrado en 2016 por otra organización armada, y la del exvicepresidente Óscar Denis, de 75 años y llevado a la fuerza en septiembre pasado por integrantes del EPP.

La familia de Morínigo insistió este lunes en la liberación de los tres desaparecidos y volvió a pedir una prueba de vida del suboficial, secuestrado cuando tenía 25 años y participaba en una cacería.

A modo de altar, los familiares colocaron fotografías y pancartas en las que solicitaban comunicación con los captores y mandaban mensajes al desaparecido como "Edelio, te esperamos sano y salvo. Liberación ya".

A la misa acudieron los familiares de Morínigo, sus vecinos de la localidad de Arroyito, en el departamento de Concepción, zona de influencia del EPP, así como miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), grupo mixto de policías y militares creado para combatir al EPP.

El comandante del Comando de Defensa Interna (CODI), el general Félix Díaz, aseguró que han sido "siete años muy difíciles", tanto para la familia como para las fuerzas de seguridad.

"Nosotros siempre estamos en la búsqueda, nunca perdemos la esperanza de recuperarles con vida (...), pero en una situación de un hecho criminal como este, muchas veces depende neta y exclusivamente de los propios criminales", dijo el general Díaz a los medios locales.

La única prueba de vida que se tuvo de Morínigo, secuestrado el 5 de julio de 2014, se produjo el 21 de octubre de ese año.

Años después, en abril de 2018, la FTC encontró una nota del EPP en la que se señalaba que el joven estaba muerto, aunque las autoridades nunca pudieron confirmar su veracidad.

SECUESTROS Y ASESINATOS

Las autoridades consideran que tanto el secuestro de Morínigo como el de Denis tuvieron un perfil más político que económico, en cuanto que el EPP y sus dos escisiones apuntan como víctimas de sus secuestros a ganaderos o miembros de las comunidades menonitas del norte del país.

La exigencia del EPP para liberar a Denis fue un reparto de alimentos por valor de dos millones de dólares entre comunidades campesinas, algo que la familia aseguró haber cumplido.

La segunda condición fue la excarcelación de dos históricos miembros de la guerrilla, lo que el Gobierno consideró inviable.

El secuestro de Denis se produjo una semana después de un enfrentamiento entre la FTC y el EPP, que se saldó con la muerte de dos niñas, hijas de miembros de la guerrilla.

Desde su secuestro, la familia de Denis ha seguido pidiendo una prueba de vida a los secuestradores y mayores acciones al Gobierno que preside Mario Abdo Benítez, al que los partidos de la oposición achacan un absoluta falta de resultados en el combate a esos grupos.

Las críticas han crecido desde que la pasada semana la Agrupación Campesina Armada Ejército del Pueblo (ACA-EP), grupo desprendido del EPP, secuestrara la noche del lunes al joven Ríos, en la hacienda ganadera de su familia en el departamento de Concepción.

Su cadáver fue hallado este sábado en un localidad brasileña a unos 70 kilómetros de la estancia, donde habría sido asesinado por sus captores.

El EPP fue fundado en 2008, según los analistas bajo postulados marxistas y siguiendo el modelo de las FARC colombianas.

Su zona de influencia son los departamentos de Concepción, San Pedro, y Amambay, en el norte de Paraguay, áreas donde el pequeño campesinado vive en la pobreza y donde se ubican grandes explotaciones de soja y ganaderas.

Al EPP se le atribuyen unas cincuentena de muertes, además de secuestros económicos, quema de haciendas agropecuarias, maquinaria y extorsiones.

(c) Agencia EFE

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