La Policía estará obligada a lanzar un aviso "verbal" y "audible" antes de cargar contra manifestantes

Imagen de archivo del dispositivo policial desplegado en Cataluña durante el 1-O.
Imagen de archivo del dispositivo policial desplegado en Cataluña durante el 1-O.

Imagen de archivo del dispositivo policial desplegado en Cataluña durante el 1-O.

La reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como ‘ley mordaza’, continúa negociándose en el Congreso y esta incorporará medidas para minimizar el riesgo de que los altercados acaben tornándose en protestas callejeras. Según ha publicado El País este viernes, entre las distintas iniciativas que se están incorporando al texto se encuentra la obligación de que los agentes de Policía lancen un aviso previo “verbal” y “audible” antes de cargar contra manifestantes.

Tal y como señala el citado diario, que ha tenido acceso al texto aprobado este jueves en la reunión de la ponencia parlamentaria, este tipo de fuerzas policiales tendrá que advertir claramente de que se disponen a hacer uso de material antidisturbios.

“Antes de adoptar las medidas, las unidades actuantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán avisar de tales medidas a las personas afectadasde manera verbal claramente audible, con indicación expresa del plazo previo a la adopción efectiva de las mismas”, recoge el texto al que ha accedido El País.

La excepción a esta norma

En este sentido, el texto incorporará una excepción a esa obligación antes mencionada. Los agentes podrán cargar sin advertencia cuando “se produzca una alteración de la seguridad ciudadana con armas, artefactos explosivos u objetos contundentes o de cualquier otro modo peligroso”.

De la misma forma, los efectivos policiales “podrán disolver la reunión o manifestación o retirar los vehículos y obstáculos sin necesidad de previo aviso”, han comunicado fuentes conocedoras del nuevo texto a El País.

Derechos humanos y disolución como ”último recurso”

Otra de las claves que recoge este texto es que “las medidas de intervención para el mantenimiento o el restablecimiento de la seguridad ciudadana” han de estar guiadas “en todo momento por un enfoque de derechos humanos y serán graduales y proporcionadas a las circunstancias”, por lo que “la disolución de reuniones y manifestaciones constituirá el último recurso”.

Según analiza el mencionado diario, esta se trata de una enmienda conjunta de PSOE y Unidas Podemos y a su vez constituye el gran punto de fricción con los sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil, que lo interpretan como un paso más hacia la prohibición del uso de las pelotas de goma, material que consideran esencial para los dispositivos.

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