La Policía de Nicaragua disuelve una protesta de políticos opositores

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Managua, 28 may (EFE).- La Policía de Nicaragua disolvió este viernes una protesta realizada por miembros de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), entre ellos el aspirante presidencial Félix Maradiaga, cuando faltan unos cinco meses para las elecciones en las que el mandatario Daniel Ortega busca su tercera reelección consecutiva.

Agentes de la Dirección de Operaciones Especiales Policiales (DOEP), antidisturbios y de patrullas de vigilancia disolvieron la manifestación de unos diez miembros de la UNAB, que se dividieron en dos grupos para realizar la protesta, algunos de los cuales fueron agredidos, según las imágenes divulgadas por ellos mismos y por portales digitales.

Uno de los grupos fue liderado por el aspirante a la Presidencia de Nicaragua Félix Maradiaga, y el otro por Tamara Dávila, integrante del Consejo Político de la Coalición Nacional, uno de los principales grupos opositores de Nicaragua y al que pertenece la Unidad.

"Vamos a retar al poder, y el poder solo es legítimo cuando se sustenta en las leyes. La Constitución Política de Nicaragua y la Declaración Universal de los Derechos Humanos nos da el derecho a la libre movilización", explicó Maradiaga, minutos antes de que un grupo de antidisturbios lo hicieran retroceder con sus escudos.

Por su parte Dávila, junto con las disidentes sandinistas Ana Margarita Vigil y Suyen Barahona, así como la activista Violeta Granera, fueron metidas a empujones a un automóvil por un grupo de policías, para que no continuaran protestando en una calle del sureste de Managua.

"¡Apagá esa m...!", gritó uno de los agentes a una manifestante que grababa el suceso, mientras que otro empujó al dirigente de la Unidad Jesús Tefel.

Los miembros de la Unidad, que llaman "dictador" a Ortega, gritaron consignas como "¡Viva Nicaragua libre!", "¡Libertad, libertad, libertad!", o "¡Nicaragua será libre!".

El grupo de Maradiaga leyó un pronunciamiento de la Unidad, en el que denunció la "persistencia del Estado policial", el "encarcelamiento ilegal", la "cacería emprendida por el régimen en contra del periodismo independiente", las "estrategias ilegales para inhibir aspirantes a la Presidencia", y "las condiciones políticas, jurídicas y constitucionales para cometer un nuevo fraude electoral".

La precandidatura de Maradiaga y de otros ocho aspirantes a la Presidencia, de un total de 11, quedó en duda recientemente, luego de que el Consejo Supremo Electoral despojó de personalidad jurídica al Partido de Restauración Democrática (PRD), donde esperaba correr la Coalición Nacional.

En las elecciones del 7 de noviembre próximo Ortega se jugará 42 años de primacía casi absoluta sobre la política nicaragüense.

(c) Agencia EFE