Policía antiterrorista investiga el ataque a un centro de inmigrantes inglés

Londres, 1 nov (EFE).- La policía antiterrorista británica anunció hoy que ha asumido la investigación de un ataque con bombas incendiarias a un centro de inmigrantes en Dover (sureste de Inglaterra) el pasado domingo, si bien por ahora no lo califica como un atentado.

El ataque fue perpetrado por un hombre identificado como Andrew Leak, de 66 años, que se quitó la vida tras el incidente, y pudo estar motivado por el "odio", indicó en un comunicado la unidad antiterrorista de la policía del sureste de Inglaterra (CTPSE, en inglés).

"Por el momento, el incidente no ha sido declarado como un acto terrorista, si bien esto se revisará a medida que la investigación progrese", dijo el superintendente Olly Wright.

"Comprendemos que cuando la policía antiterrorista se involucra puede aumentar la preocupación entre algunos ciudadanos, pero quisiera subrayar que no hay nada que sugiera que existan otras amenazas en este momento", agregó Wright.

La ministra británica de Interior, Suella Braverman, ha recibido críticas por la dureza del lenguaje que utilizó el lunes en la Cámara de los Comunes al abordar el incidente.

Braverman dijo que el Reino Unido se enfrenta a una "invasión" de inmigrantes al haber detectado a cerca de 40.000 personas tratando de cruzar el canal de la Mancha hacia Gran Bretaña durante este año, más del doble que en el mismo periodo del año anterior.

"Ninguna ministra de Interior preocupada por la seguridad de los ciudadanos o la seguridad nacional utilizaría el lenguaje que usó Suella Braverman al día siguiente del ataque con bombas incendiarias al centro (de inmigrantes) de Dover", lamentó la portavoz laborista de Interior, Yvette Cooper.

El inspector jefe de Prisiones del Reino Unido, Charlie Taylor, un cargo independiente designado por el Ministerio de Justicia cada cinco años, llamó hoy por su parte al Gobierno a "tomar cartas en el asunto" para mejorar las condiciones de los inmigrantes en Dover.

La oposición laborista asegura que en el centro se hacinan cerca de 4.000 personas, pese a estar diseñado para acoger a 1.600.

"Cuando lo visité, había gente durmiendo en el suelo, sobre colchonetas de goma y con sábanas finas", describió Taylor.

"Había muchísima gente en una sola habitación, todos apretados y muy incómodos. En la sala reservada para las familias había muchísimas de ellas, todas en el mismo espacio con niños muy pequeños", agregó el inspector. EFE

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