La política cultural salvadoreña censura "todos los días", dice Renacho Melgar

·4  min de lectura

San Salvador, 4 nov (EFE).- La política cultural de El Salvador genera acciones que "censuran todos los días" a los artistas, mientras que se premia a los que rinden tributo a la imagen de la "familia presidencial", así lo afirmó en una entrevista con Efe el pintor Renacho Melgar, quien además denunció el veto a una de sus obras.

CENSURA Y CULTO A LA IMAGEN

Fue a finales de septiembre que Melgar avisó desde las redes sociales que su obra "Hoy no se hacen milagros", un cuadro de unos cuatro metros hecho a lápiz y que busca ser un colaje de las "cicatrices" de la sociedad salvadoreña, fue dejada fuera de una exposición gubernamental, por presentar una crítica al Estado.

Al ser preguntado si se considera el primer artista censurado por el actual Gobierno de El Salvador, Melgar dijo que no y que sólo es "un resultado individual y no me considero especial", pero añadió que existen otras formas de censura.

"Nos censuran todos los días", afirmó y citó como ejemplos la supuesta contratación de una compañía extranjera para representar al país en un evento internacional y la forma en la que se entregaron subsidios a determinados artistas a raíz de la pandemia de la covid-19.

El Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal) entregó recursos proveniente de un fondo para atender los impactos económicos de la pandemia. En las redes sociales se publicaron denuncias de artistas que no fueron seleccionados, a pesar de poseer varios años de trayectoria.

Melgar calificó la forma de entregar estos fondos de ser "una ruleta rusa para regalar subsidios" y lamentó que se le entregaran a artistas que "de verdad se lo merecen" y que "no trabajan en el Estado.

"Cuanto artista está enquistado en el Gobierno, desde poetas, bailarinas, teatreros, pintores y que sin embargo van a pedir subsidios extienden la mano para quedarse con las bolitas (dinero), o sea, desde ese momento están censurando a otros", agregó.

Añadió, sin hacer referencia a un caso concreto, que "desde el momento que venís y cerrás casas de la cultura o espacios que han sido oasis para la promoción cultural, para tener tus proyectos que están en el aire, nos están censurando".

A juicio del pintor, la política cultural salvadoreña también rinde "culto a la imagen de la familia presidencial".

Dijo que "el mensaje que se le envía a las nuevas generaciones" es que "si hacemos un retrato del presidente, te dan una beca".

"Nosotros como creadores no tenemos que caer en el culto a la imagen. Si te politizas y te pagan por pintar un retrato del papá (del mandatario), está bien, me alegro. No soy yo el que te va a juzgar, es la misma historia", acotó.

Lamentó que "estamos en el momento en el que no hay grises", solo blanco y negro, y además cuestionó en qué momento el país llegó al discurso de "estás conmigo o en mi contra".

LA OBRA RECHAZADA

El mapa de El Salvador es el telón de fondo para las estampas que recuerdan la constante migración irregular, la violencia, los feminicidios, las masacres, las desapariciones, la pandemia y una especie de sacralización de las figuras del poder, que ejercen su influencia desde las redes sociales.

"Traté de hacer un retrato de El Salvador con todas las alicientes, pero desde la óptica de las víctimas. En algún momento, cuando se recorre el cuadro, confío y espero que el espectador se vuelva victimario", sostuvo.

Melgar relató que fue invitado a participar en una exposición en el salón del dibujo "Tránsito y Permanencia" y que el día que llegó con su obra, que los organizadores conocían previamente mediante fotografías, fue rechazada y dejada fuera.

"No hay un argumento inteligente para decirme por qué lo censuraron, el único argumento es que está haciendo una crítica al Estado", relató.

Añadió que "muchos de los elementos que están dentro de la pieza tienen que ver con la fe, con lo religioso".

"Quería jugar con esta idea del mesianismo político, desde la óptica de cómo esperamos siempre al salvador" y "cómo esa espera desemboca en un fanatismo político miope", indicó.

Sin ser la imagen principal del cuadro, a la derecha se encuentra un payaso rodeado de iconos de redes sociales y vestido como una imagen religiosa que, según reconoce, ha sido relacionada por algunas personas con la figura del presidente Nayib Bukele.

"Es la lectura colectiva. No puedo hacer nada, no puedo intervenir, no estoy manipulando nada", indicó el pintor y sostuvo que este elemento pudo ser el que generó el rechazo de su obra por "miedo".

"Alguien que puede ser el curador de un salón de dibujo no tendría que tener esa lectura tan primitiva, tan elemental" y que "hubiera sido más democrático que me dejaran participar", acotó.

Indicó que espera exponer su cuadro en España, Italia y Francia, sin precisar fechas ni espacios para su presentación.

Aseguró que "el rechazo hacia mi pieza (...) no puede invisibilizar la punta de mi lápiz".

"Mi lápiz siempre va a seguir hablando de cómo yo veo el mundo", porque "mi obra es un resultado de mi realidad plástica y de cómo veo mis ideales", acotó Melgar.

Señaló que algunos miembros de la oposición retomaron su caso para criticar al Gobierno de Bukele, pero indicó que cuando gobernaron el país "ellos me censuraron muchas veces, cuando nunca me apoyaron".

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.