Política en cuarentena por el coronavirus: los poderes del Estado cambian sus hábitos

LA NACION

Menos gente en el Congreso, restricciones a funcionarios mayores de 65 años, prohibiciones en la Cancillería y suspensión de eventos. La política debió adecuar sus costumbres en los últimos días para evitar la propagación del coronavirus.

Si bien la actividad en el Parlamento se mantendrá sin cambios, se anunciaron medidas de prevención. El Senado dispuso hoy que en estarán habilitados para asistir a las comisiones solo los legisladores, mientras que durante las sesiones podrán estar los dirigentes acompañados de solo un asesor. El resto deberá ver la sesión desde afuera.

Si bien la Cámara de Diputados no confirmó medidas, se espera que sean vayan en sintonía con las de la Cámara alta.

En la Casa Rosada los cambios, por ahora, son ligeros. A pesar de que el Presidente ordenó medidas restrictivas para la población, en la casa de Gobierno no se alteraron las prácticas habituales: siguen haciéndose reuniones y los funcionarios se saludan como siempre. Sin embargo, aparecieron potes de alcohol en gel y carteles sobre las medidas a tomar para prevenir el contagio.

Sí hubo, en cambio, medidas más drásticas para el Museo de la Casa Rosada, que permaneció cerrado. Tampoco se llevó a cabo una reunión de funcionarios nacionales con intendentes.

Algunos funcionarios, sin embargo, deberían cumplir con los pedidos del Ejecutivo, que sugirió que los mayores de 65 años se aíslen voluntariamente por ser parte de la población de mayor riesgo. La vicepresidenta Cristina Kirchner; el ministro de Salud, Ginés González García, y el canciller Felipe Solá son tres de los dirigentes que deberían recluirse.

Esto se suma a las medidas que tomó el Poder Judicial, que, en línea con el Poder Ejecutivo, otorgará licencias con goce de sueldo a los jueces, funcionarios y empleados que hayan vuelto de países con circulación del virus. Además, evitará los traslados de presos que no sean indispensables y, para eso, recurrirá a las teleconferencias. La Cámara de Casación, máximo tribunal penal, les pidió a los tribunales que tomen medidas para evitar la aglomeración de gente en las salas durante los juicios orales.

La diplomacia también se puso en alerta. La Cancillería, por ejemplo, dispuso la suspensión de todos los viajes oficiales al exterior y obligará a los funcionarios que regresen al país de los países en riesgo a tomarse las dos semanas de licencia extraordinaria.

La embajada de Israel, en tanto, confirmó que habrá restricciones para el acto por el 28 aniversario del atentado a la Embajada de ese país. La sede informó que el evento se realizará "en un marco de privacidad sin la asistencia de público".

En tanto, las Madres de Plaza de Mayo también tomaron precauciones para evitar el contagio de coronavirus. Esta tarde hicieron su clásica "ronda de los jueves" alrededor de la Pirámide de Mayo en una camioneta y no a pie, como todas las semanas.

Las Madres son población de riesgo por su edad. En caso de contagiarse, los adultos mayores tienen más probabilidades de enfermarse gravemente que la población más joven.

En un video que circuló por las redes sociales se ve a Hebe de Bonafini (91 años) saludar por una de las ventanas de la camioneta.

Por su parte, los organismos de derechos humanos tienen previsto marchar el 24 de marzo con motivo de un nuevo aniversario del golpe de Estado, pero el Gobierno evalúa suspender la movilización como parte de su política de evitar actos multitudinarios que puedan propagar el virus.