El polémico gesto de una senadora de La Cámpora al final de la sesión por el megaproyecto de emergencia

José María Costa

La senadora del Frente de Todos Anabel Fernández Sagasti (Mendoza) hizo un polémico gesto segundos después de que la Cámara alta aprobara el proyecto de ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva. Luego contó a LA NACION que se trató de un "chiste interno".

Mientras los parlamentarios se levantaban de sus bancas, a las 3.53 y tras casi nueve horas de sesión, la integrante de La Cámpora y excandidata a gobernadora de Mendoza fue captada por la transmisión oficial haciendo dos gestos.

El primero de ellos fue una arenga, con los dedos en "V" y un golpe en el pecho, luego de que la norma enviada por Alberto Fernández obtuviera la aprobación por mayoría especial con 41 votos a favor, 23 en contra y una abstención.

Acto seguido, la parlamentaria miró con enojo hacia su izquierda, que es donde están las bancas de senadores opositores. Y les hizo un gesto como si se cortara la garganta. El mismo que inmortalizara el exsecretario de Comercio Interior del kirchnerismo Guillermo Moreno en contra de Martín Lousteau (ahora, Juntos por el Cambio - Ciudad de Buenos Aires) hace una década.

En transmisión, cinco segundos antes del gesto se observa que en el lugar hacia donde mira Fernández Sagasti solo quedaban Luis Naidenoff (Juntos por el Cambio - Formosa), Julio Cobos (Juntos por el Cambio - Mendoza) y el propio Lousteau.

Desde el entorno del senador porteño se mostraron sorprendidos ante la consulta de LA NACION sobre el gesto. "La verdad, si fue dirigido a él, no nos dimos cuenta", dijeron.

"Durante la sesión no hubo roces, ni problemas. Es más, lo único que pasó fue que después de la votación hubo algunos aplausos y Naidenoff le dijo a Cristina Kirchner que pusiera orden y ella le respondió que no sea amargo", recordaron.

"Fue un chiste interno"

"El gesto no fue dirigido a ningún senador de la oposición, fue un chiste interno", explicaron dos voceros oficialistas a LA NACION, que revelaron quién era la destinataria de la "amenaza".

Según relataron, en la previa de la sesión, estimando que terminase a las 22, Fernández Sagasti había acordado juntarse a cenar con su compañera de bancada Inés Blas (Catamarca).

"Habían quedado en cenar juntas. La senadora Blas la había invitado a comer ñoquis. Como la sesión terminó casi a las cuatro de la mañana, la cena no se hizo. Fue en ese contexto que, cuando terminó la votación, la señaló y le hizo el gesto de que la mataba si no cumplía con la invitación en otro momento", detallaron desde el Frente de Todos a LA NACION.