Polémica en el servicio de emergencias luso por vacunar a empleados de una pastelería

Agencia EFE
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Lisboa, 31 ene (EFE).- El Instituto Nacional de Emergencias Médicas (INEM) de Portugal está envuelto en una polémica después de conocerse que la delegación del Norte vacunó a empleados de una pastelería cercana a sus instalaciones, supuestamente porque sobraban dosis y no querían desperdiciarlas.

El Ministerio de Salud ordenó una inspección a lo ocurrido, después de que la Asociación Nacional de Emergencia y Protección Civil denunciase que el INEM había vacunado a personas que no formaban parte del grupo de profesionales prioritarios, los únicos que tenían derecho en esta primera fase.

Tras desatarse la polémica, el responsable de la delegación del Norte, el médico António Barbosa, fue apartado del cargo, según informó el consejo directivo del INEM en un comunicado divulgado a última hora del sábado.

Antes, Barbosa explicó en rueda de prensa que tomó la decisión de vacunar a los trabajadores de la pastelería para que no se desperdiciasen dosis que sobraban y que ya estaban preparadas, por lo que no se podían guardar.

El médico fue informado el 8 de enero, el último día de la vacunación, de que todos los profesionales prioritarios que querían ser vacunados ya habían recibido su dosis y que sobraban otras 11, que ya estaban preparadas en jeringuillas.

Junto al equipo que coordinaba la vacunación, decidieron acercarse a una pastelería cercana y preguntar si alguien quería ser vacunado.

"Fue circunstancial. Por motivos de proximidad y de seguridad, ya que estando al lado facilitaba la monitorización de posibles efectos secundarios", justificó Barbosa, que niega que se trate de un caso de favorecimiento.

Las once personas externas al INEM recibieron también la segunda dosis de la vacuna, tres semanas después.

Esta no es la primera polémica que afecta al proceso de vacunación en Portugal, donde el Ministerio de Trabajo ha abierto una investigación a 126 funcionarios de la Seguridad Social de Setúbal (sur de Lisboa) que se habrían vacunado tras ser incluidos en una lista de trabajadores de residencias y cuidados intensivos.

Tras conocerse la noticia, la directora de la Seguridad Social de Setúbal presentó su dimisión.

Portugal incluyó en una primera fase de vacunación a los profesionales sanitarios en primera línea y a los usuarios y trabajadores de residencias y centros de cuidados continuados.

A partir de este lunes se empezará a vacunar a los siguientes grupos prioritarios, entre los que están los mayores de 80 años, los mayores de 50 con patologías de riesgo, los servicios esenciales -como bomberos y fuerzas de seguridad- y los titulares de órganos de soberanía.

Según el balance del primer mes del plan de vacunación, divulgado el pasado jueves, 74.000 personas -sobre una población superior a los 10 millones- estaban inmunizadas, mientras que otras 183.500 habían recibido la primera dosis. portuga

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