¿Por qué es tan polémica la ley de seguridad que promulgó China para Hong Kong?

LA NACION

HONG KONG.- Un año después del comienzo de las manifestaciones en favor de la democracia, el presidente chino,, promulgó hoy una polémica ley de seguridad nacional para Hong Kong, considerada por sus detractores como una forma de amordazar a la oposición y socavar la autonomía del territorio autónomo.

Sin tener en cuenta los llamamientos de los países occidentales, el Parlamento nacional aprobó el texto, que facultaría a las autoridades a tomar medidas enérgicas contra la oposición a Pekín.

No hay muchos detalles de la ley, pero el diario South China Morning Post adelantó que el texto prohibiría "actos de secesión, subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras que pongan en peligro la seguridad nacional".

La nueva norma será incorporada a la Ley Básica de Hong Kong, considerada el texto constitucional del territorio, por lo que se trata de un cambio de gran envergadura que podría afectar al principio "un país, dos sistemas" que resume el funcionamiento de la región en el gigante asiático.

Este principio se acuñó con la devolución de Hong Kong a China por parte de Gran Bretaña en 1997 e implica la garantía de que las autoridades de Pekín respetarán el régimen de derechos y libertades del que gozaron los hongkoneses bajo el dominio británico.

La jefa de gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, que no emitió declaraciones durante el día, rompió su silencio por la noche. Dijo que esperaba que la nueva ley pudiera "traer estabilidad a Hong Kong", que estuvo plagada de protestas antigubernamentales desde junio pasado.

Oposición

"Esto supone el fin de Hong Kong tal como lo conocía todo el mundo. Con poderes ampliados y una ley mal definida, la ciudad se convertirá en un #estadodepolicíasecreta", tuiteó el martes, s líderes del movimiento prodemocracia de Hong Kong, cuyo partido político Demosisto anunció su disolución.

La nueva ley será una "espada" que pende sobre la cabeza de aquellos que afecten la seguridad nacional, dijo la Oficina de Asuntos para Hong Kong y Macao poco después de su promulgación.

"Para una vasta mayoría de los residentes de Hong Kong (...) esta ley es un espíritu guardián de sus libertades", agregó.

Estados Unidos, Gran Bretaña, la Unión Europea (UE) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos habían advertido del riesgo de que la ley sea utilizada para acallar las voces críticas con Pekín, que utiliza leyes similares para aplastar a la disidencia en el continente.

"Es un cambio fundamental que socava tanto la confianza de la comunidad tanto local como internacional" con el modelo de Hong Kong, dice analista político Dixon Sing.

Al grito de "liberen a Hong Kong" y "revolución ya", más de un centenar de manifestantes se reunieron ayer en un centro comercial de lujo en el distrito comercial central de Hong Kong.

Entre en junio y diciembre de 2019, la excolonia británica fue escenario de un movimiento de protesta sin precedente contra el poder chino, con acciones casi a diario, manifestaciones masivas y enfrentamientos violentos entre radicales y policías.

Represalias

La región está dirigida por un gobierno local cuyos miembros están subordinados a Pekín, debido a un proceso de selección que aparta a las figuras de la oposición.

Washington anunció ayer el fin de las ventas de equipo sensible de defensa a Hong Kong para evitar "que caiga en manos" del ejército chino, a lo que China reaccionó hoy anunciando que adoptará "represalias" por esta decisión.

La administración de Donald Trump ya había anunciado el viernes restricciones de visado para funcionarios chinos acusados de "poner en entredicho" la autonomía del territorio. China respondió el lunes con una medida similar contra los ciudadanos norteamericanos "que se comportaron mal" criticando la ley.

Agencias AFP, DPA y AP