Polémica generada por Dijsselbloem podría desencadenar pugna por varios puestos clave en zona euro

Por Jan Strupczewski
En la imagen, Dijsselbloem en una reunión en Bruselas, Bélgica. 7 de diciembre de 2015. Con la fuerte molestia que se generó al sur de Europa por sus polémicos comentarios, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dañó sus esperanzas de conservar su cargo y abrió la posibilidad de una ronda de negociaciones sobre varios puestos clave en la zona euro. REUTERS/Yves Herman/File Photo

Por Jan Strupczewski

BRUSELAS (Reuters) - Con la fuerte molestia que se generó al sur de Europa por sus polémicos comentarios, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dañó sus esperanzas de conservar su cargo y abrió la posibilidad de una ronda de negociaciones sobre varios puestos clave en la zona euro.

Dijsselbloem, ministro de Finanzas de Holanda, preside las reuniones de los 19 ministros de Finanzas de la zona euro donde se toman las decisiones del área monetaria. Conocido por su firme postura sobre el rescate griego, Dijsselbloem era el claro favorito hasta esta semana para ser reelecto en el cargo cuando termine su mandato actual en enero de 2018.

Pero el lunes estalló la controversia por una entrevista en la que Dijsselbloem sugirió que los estados del sur de la Unión Europea no podían esperar ayuda si gastaban su dinero en "alcohol y mujeres", provocando una reacción furiosa de Portugal, Italia, España y Grecia.

Algunos funcionarios de la zona euro dijeron que el asunto se desinflaría y que no afectaría la decisión sobre la futura presidencia del Eurogrupo. Sin embargo, otros aseguraron que era una buena excusa para que algunos gobiernos presionaran para buscar un reemplazante del cuestionado Dijsselbloem.

"Es más que una tormenta en un vaso de agua, porque él tiene muchos enemigos en el sur (de Europa) que estaban esperando algo así para usarlo en su contra", dijo un funcionario de la zona euro.

    Sin un candidato obvio para sustituirlo, la incertidumbre sobre la sucesión de Dijsselbloem podría afectar las difíciles conversaciones de la zona euro con Grecia para liberar nuevos fondos de rescate. Y si el puesto queda libre, las negociaciones para ocuparlo podrían complicarse por los intereses de cada país, en un momento en que la UE también tiene que designar otros puestos de alto nivel.

España recibiría gratamente que su ministro de Economía Luis Guindos, quien compitió con Dijsselbloem por la jefatura del Eurogrupo en el pasado, se quedase con el puesto, aunque podría estar más interesada en asegurar el próximo año el cargo de vicepresidente del Banco Central Europeo cuando venza el mandato de ocho años del portugués Vítor Constancio.

    Un factor a favor del socialista Dijsselbloem es que los líderes de la UE quieren revisar el reparto de los principales puestos europeos, ya que aunque los socialistas son la segunda fuerza en tamaño del Parlamento Europeo, casi todos los principales puestos del bloque están ocupados por políticos de centroderecha.

(Editado en español por Rodrigo Charme)