La polémica entre derechos humanos y facilitar consumo de marihuana

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CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 19 (EL UNIVERSAL).- Entre aplausos y mostrando pancartas con la leyenda "No a la criminalización, sí a la libertad" y con el ruido de relojes despertadores con el mensaje "Ya es hora", el Senado de la República aprobó esta tarde la despenalización del uso adulto, industrial y para investigación de la marihuana.

La discusión en el Pleno del Senado se dio entre quienes aseguraban que la despenalización facilitaría el acceso de niños y adolescentes a la marihuana y otras drogas, por un lado; y por otro, quienes aseguraban que era una cuestión de Derechos Humanos y de dejar de criminalizar a los usuarios.

La mayoría de los votos en contra de la despenalización fueron del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN), con excepción de Xóchitl Gálvez, Gustavo Madero y Raúl Paz Alonso. La bancada argumentó que, con esta medida, en México se aprueba la apertura del mercado de las drogas y la liberalización de la venta.

"No consideramos que sea positivo que esté al alcance de nuestros jóvenes, adolescentes y niños esta droga que, si bien respetamos el uso personal, tampoco trae nada de bueno para la persona el tener acceso a la misma.

"Este debate ha venido partiendo de verdades a medias y en algunos casos de afirmaciones falsas", señaló el legislador Damián Zepeda.

Sin embargo, también votó en contra del dictamen un senador con una postura progresista, Emilio Álvarez Icaza. Mostrando una planta de marihuana y su despertador verde, reclamó que se está repitiendo el criterio punitivo prohibicionista que ha privado durante más de 80 años.

Los derechos de los consumidores, dijo, no se están garantizando y, sin embargo, sí se está privilegiando a la industria canadiense.

"Se sigue utilizando la marihuana como un mecanismo para criminalizar. Tenemos contradicciones porque estamos avanzando en la despenalización pero mantenemos un delito.

"Al no regularse debidamente, se abre la ventaja para las empresas canadienses. Me parece un exceso que el Ministerio Público pueda entrar a tu casa para verificar si estás cumpliendo las condiciones en el número de plantas", dijo.

La legisladora de Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado, quien votó a favor, consideró que esta regulación no es la ideal y que se comete un error al no despenalizar plenamente al cannabis, al mantener a la planta, a los consumidores y a los productores entre los sujetos de sanciones penales.

"Debimos eliminar el delito de posesión simple de cannabis, debimos sacar al THC de la tabla de umbrales de consumo para sustancias ilícitas", dijo.

"Voto a favor porque quiero marihuana sin sangre y sin consumidores acosados, extorsionados y presos. Voto por los derechos y por el uso responsable del cannabis y por su aprovechamiento económico a favor de la sociedad, no de la delincuencia", razonó.

El dictamen, elaborado por Morena, sostiene que la regularización del cannabis parte del reconocimiento de un derecho humano que es el libre desarrollo de la personalidad, el cual, ante un sistema prohibicionista como el vigente, ve socavada su efectividad.

También dijo que el dictamen contribuye a solucionar un problema de violencia e inseguridad vinculado al narcotráfico.

"Lo anterior en el entendido de que la regulación no es un sinónimo de una liberación absoluta de la planta y sus derivados o del mercado que los provea, sino de la normación de determinados actos que implican su uso exclusivo para determinados fines con parámetros de control e intervención del Estado mediante reglas y estándares internacionales".