Podemos pasa al ataque con Yolanda Díaz

·3  min de lectura
Yolanda Díaz (c), flanqueada por Ione Belarra (i) e Irene Montero (d). (Photo By Isabel Infantes/Europa Press via Getty Images)
Yolanda Díaz (c), flanqueada por Ione Belarra (i) e Irene Montero (d). (Photo By Isabel Infantes/Europa Press via Getty Images)

Teniendo en cuenta que los roces en la reconfiguración del espacio a la izquierda del PSOE son indisimulables; que Sumar ha despertado una nueva ilusión para el votante potencial de la plataforma mientras Podemos cotiza a la baja; y que el innegable tirón de Yolanda Díaz está eclipsando al resto de ministros que, al contrario de ella, sí militan en la marca fundada por Pablo Iglesias. El último ejemplo es la reunión que acaba de mantener con el presidente del Gobierno después, eso sí, de mucho insistir. Es normal que en el cuartel general de la formación morada hayan decidido tomar cartas en el asunto.

¿Y cómo recuperas la iniciativa cuando los indicadores en los que te comparas no te son favorables? Pues dando dos pasos cuando el otro ha dado uno. Si Yolanda Díaz ha activado, después de mucho esperar, su proceso de escucha para dar forma a la plataforma Sumar, pues Podemos ha decidido ir de la mano, para no aparecer como la malvada del cuento, pero proponiendo la manera de hacerlo.

No ha sido un jaque mate, ni un torpedo al submarino de Sumar. Aún falta queda mucha legislatura por delante y una voladura, por muy controlada que se quiera hacer, sería un suicidio par ambas partes. Porque ambas precisan de la acción del Gobierno para intentar crecer en las encuestas.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Pero sí que ha sido un movimiento inteligente para comprometer a Díaz y no dejarle toda la banda libre para incorporarse al ataque sin necesidad de driblar obstáculos. En otras palabras. Podemos ha planteado una coalición electoral con Yolanda Díaz, pero externa. Sin diluirse dentro de la plataforma. Con eso ha logrado:

  1. Oficializar su disposición a trabajar con Díaz pese a que ésta, nombrada, no lo olvidemos, por el propio Iglesias, va por libre.

  2. Forzar a que, si Díaz quiere fagocitar a Podemos más que trabajar de tú a tú, sea ella quien lo tenga que decir. Si nos quieres obligar a integrarnos y a pasar por debajo del futbolín, dilo alto y claro. Para que todo el mundo lo sepa. Y si, como esperan, la gallega prefiere no romper la baraja antes de tiempo, tendrá que comulgar con la idea de trabajar juntos, pero por separado. Lo que dota de un valor de mercado a Podemos que las encuestas no reflejan.

Sumado eso con un discurso amable y conciliador como el que Belarra ha entonado reconociendo que "Yolanda Díaz es nuestra candidata y estamos contentas de que haya arrancado el proyecto de Sumar para tener los mejores resultados en las próximas elecciones", el resultado es una jugarreta para avisar a Díaz de que no se espere que desde Podemos vayan a cubrir su periplo con un manto de pétalos de rosas.

Lo único que puede hacer Díaz para hacerse valer, pero sin pasarse de frenada, es exigir estar a la misma altura para tener una relación de igual a igual. Y ahí, pues ganará quien mejor lo venda. Podemos dirá que mejora su posición inicial y Díaz que la calle la reclama a ella. En cualquier caso parece que Sumar sumará, pero más bien poco. Al menos de momento.

En vídeo | La ministra de Trabajo dice que las derechas no suman en España y no van a gobernar

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.