Si pensamos en características que hacen peligroso a un virus, una que estará muy arriba en la lista sería que pudiese infectar a más de una especie. Por muchas razones, pero la principal es porque dificulta controlar un brote en caso de epidemia. Esa es la razón que hace tan preocupante un artículo reciente, que demuestra que un mismo herpes puede infectar a distintas especies.
¿Por qué es especialmente relevante en el caso de los herpes? Por varias razones. La primera, porque son virus de los que no terminas de curarte. Se quedan “durmientes” en nuestras células, esperando el momento para volver a surgir. En segundo lugar, porque causan graves problemas de salud, especialmente en pacientes inmunodeprimidos. Y por último, porque son muy comunes – la varicela, por ejemplo, está causada por un herpesvirus.
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Así que conocer cómo funcionan los herpes es importante. Y es mala noticia el confirmar que pueden saltar entre especies – en términos técnicos diríamos que no son especie-específicos. Que es lo que se ha confirmado en el artículo del que hablábamos antes.
Lo curioso es que, hasta ahora, se pensaba que los herpesvirus sí eran especie-específicos. De hecho, todos los datos hacían pensar precisamente eso, ya que cada especie que podía ser infectada por un tipo de herpes contaba con una variante propia y exclusiva. Pero al analizar datos de campo, la idea cambió.
En concreto, el estudio comenzó centrándose en vampiros. En murciélagos vampiro de la especie Desmodus rotundus o vampiro común. Al analizar muestras de estos animales, se pudo comprobar que tenía herpes – de la familia de los gammaherpesvirus – que eran propias del ganado vacuno. Lo que no estaba claro era si el vampiro se infectaba con los virus de las vacas, o era al revés.
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Lo más lógico era pensar que eran las vacas las que infectaban a los vampiros. A fin de cuentas, estos murciélagos son hematófagos, y al consumir la sangre de una vaca infectada por herpes, “pillarían” el virus.
Pero no es así. Después de analizar un gran número de datos – y crear la mayor base de datos que existe sobre estos virus, tanto con datos propios como con otros de estudios ajenos – llegaron a la conclusión de que el virus pasaba de las vacas a los murciélagos, y allí cambiaba, evolucionaba y se adaptaba a la nueva especie.
El estudio va aún más lejos. Siguieron analizando secuencias del genoma de los virus, y pudieron comprobar que los herpes llevan a cabo este proceso de manera habitual. Y que lo normal es que los virus pasen de algún mamífero – por ejemplo, las vacas – a murciélagos o primates, y ya en su nuevo hospedador se adapten.
Los científicos esperan que, al conocer algo mejor las adaptaciones y evolución de los herpes, se mejore la lucha contra las enfermedades que provocan. Aún queda camino por recorrer para eso, pero al menos estamos en el camino adecuado.
Crédito de la imagen superior: Representación de la cápsula de un Herpes Virus Simplex (HVS-1). Por Por BruceBlaus (Trabajo propio) [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], undefined