"Ni con pluma ni con letra", en las entrañas del Son Jarocho

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XALAPA, Ver., mayo 17 (EL UNIVERSAL).- Durante dos décadas, Alec Dempster -un artista visual, escritor y músico- recorrió docenas de comunidades de la zona selvática de Los Tuxtlas, en el sur de Veracruz, en busca de viejos músicos y cantadores de son jarocho.

Hijo de padre británico y madre francesa, pero nacido en México, el corazón del artista late con fuerza al ritmo del zapateo y la décima poética que le atrapó, conquistó y enamoró para siempre.

Entonces creo "Ni con pluma ni con letra. Testimonios del canto jarocho", un libro editado e impreso en la Editora del Gobierno de Veracruz, con increíbles testimonios de cantadores, algunos de los cuales se sabían hasta 999 versos que iban recorriendo en su mente para que no se le olvidarán.

De cuerdas que lloran y cantan al sol que muere en la arena, está hecho el corazón de Alex Dempster, quien a temprana edad se fue con sus padres a Toronto pero después de terminar sus estudios en artes plásticas de la Universidad de York, regresó a México y lo hizo a las profundidades de los pueblos veracruzanos.

En 1999, Alec comenzó a entrevistar a cantadores de la región de Los Tuxtlas, de Santiago y San Andrés; y en el 2006, decide enfocarse a entrevistas y estudios de vida.

Como el autor es artista plástico, entonces, no le resultó ajeno, por el contrario, realizar grabados de cada uno de esos personajes que le narraban sus vidas.

El lector podrá disfrutar de 13 entrevistas con igual número de retratos, de los cuales sólo quedan cinco con vida.

"El material recopilado era muchísimo, entonces había que darte cierto sentido y que cupiera en un volumen de 200 páginas, decidía incluir sólo entrevistas que hice a cantores dentro de la tradición del son jarocho, música tradicional de la región de Los Tuxtlas", cuenta.

En el libro le acompaña un prólogo escrito por Raúl Eduardo González, un investigador de la literatura popular y músico de varias tradiciones mexicana.

El son jarocho es un tema amplio y la obra representa la faceta del son jarocho que más le apasionó y le hizo enamorar de la tradición.

"Porque son personas que lo heredaron de sus padres, de sus comunidades, en un tiempo cuando no había otra música, pues en esos lugares tan alejados la convivencia era alrededor de ese son jarocho escondido, ahora hay mas son jarocho en las ciudades, más que en el campo", narra.

Pero de todos los entrevistados, fue Leoncio Tegoma quien más lo significó, pues le abrió la puerta a los temas esotéricos, de hechizos y limpias, muy característico de la región de Los Tuxtlas.

Ni con pluma ni con letra. Testimonios del canto jarocho, es más que un libro, es un homenaje de Alex Dempster a esa región veracruzana que le dio su intimidad y corazones de cientos de cantores.

"Yo tenía esa deuda (el libro) y ahora le devuelvo este legado que se difundirá en el tiempo y a otros lugares".

El son jarocho y el son huasteco es emblemático de Veracruz, debido a que quienes hacen esa música y ese canto lo llevan en su sangre, es una tradición que los une y los hace comunidad, tanto en Veracruz como en otros puntos del país e incluso del mundo.

"Este libro puede interesar a más gente, sobre todo a aquella que no sabe que existe el son jarocho, de donde viene, cuáles son sus orígenes, es una ventana para conocer a Veracruz y sus tradiciones", manifestó.

"Ni con pluma ni con letra" narra el cómo se vivía el son jarocho en los años 50, 60 y 70, mostrará al lector como a través del canto y la música se compartía de generación en generación su acervo poético, aunque no todo, dice.

"Alguno de los cantadores se sabía 999 versos que iba recorriendo en su mente para que no se le olvidaran, pero hay mucho material en el libro, joyas de la poesía popular que sorprenderá a muchos", recuerda.

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