En plena Plaza Houssay, un paseo por la historia de la pionera Aletta Jacobs

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Aletta Jacobs, pionera: una experiencia interactiva
Aletta Jacobs, pionera: una experiencia interactiva

Cien años atrás, en 1920, en la revista neoyorquina Pictorial Review salía publicado un artículo de la holandesa Aletta Jacobs. El hecho podría resultar intrascendente pero no. En ese escrito, Jacobs, la primera médica holandesa, les hablaba directo a las mujeres, de sus cuerpos, de sus maternidades, daba información sobre su anatomía y sobre la anticoncepción. Gesto moderno y revolucionario, sin dudas. Inesperadamente, o no, depende desde qué lugar se lo mire, le empezaron a llegar cientos de cartas de mujeres pidiendo ayuda. Mujeres con muchos hijos, pero sin dinero para mantenerlos; mujeres con problemas y dolencias físicas, pero sin soluciones y con pudores. Cien años separan este hecho del presente en el que también, tal vez por otras causas pero no tan lejanas, las mujeres siguen reclamando ayuda y derechos.

Público y actores para vivir la experiencia Aletta Jacobs, pionera, en Plaza Houssay
Público y actores para vivir la experiencia Aletta Jacobs, pionera, en Plaza Houssay


Público y actores para vivir la experiencia Aletta Jacobs, pionera, en Plaza Houssay

Desde el Instituto Holandés de Buenos Aires, NIBA (Nederlands Instituut Buenos Aires), que por primera vez tuvo la intención incursionar en el teatro, surge la idea de hacer un homenaje a esta pionera: Aletta Jacobs, nacida en 1854. Se trata no solo de la primera médica de Holanda sino también de la primera mujer en entrar a la universidad. “Por aquel entonces, las mujeres no podían ni siquiera estudiar en la secundaria. A ella, desde chica, le resonaban estas cuestiones y quería ser médica como su padre. Insistió para entrar a la escuela de varones y después hizo lo mismo para entrar a la universidad. Se recibió de médica, hizo un doctorado. Y con los años abrió la primera clínica pública dedicada exclusivamente a las mujeres, de bajos recursos, a las que atendía gratis. Y les dejaba información sobre su anatomía y sobre anticoncepción. Y años más tarde se dedicó al activismo y fue una de las impulsoras del voto femenino en Holanda”, cuenta la directora teatral Cecilia Meijide, (directora y autora de El amor es una mierda, Cactus orquídea) convocada por el NIBA en enero de 2020 para pensar una propuesta con estos disparadores.

Interesante propuesta teatral interactiva en Plaza Houssay
Interesante propuesta teatral interactiva en Plaza Houssay


Interesante propuesta teatral interactiva en Plaza Houssay

“Íbamos a hacer una obra en un teatro, luego con la pandemia se congeló el proyecto hasta que a mitad del año pasado lo retomamos. Empezamos a investigar formatos hasta llegar a la idea de una audioguía”. Al aire libre y con todos los protocolos que requiere este tiempo, se estrenó hace unos pocos días atrás Aletta Jacobs, pionera. Una experiencia que incluye un recorrido en la Plaza Houssay, en donde está ubicada la Facultad de Medicina y el Hospital de Clínicas, unos relatos documentales sobre la vida de esta mujer en las voces de las actrices Cristina Banegas y Vanesa Maja y la presencia de la única actriz en escena Lucía Aduriz, encargada de guiar y realizar algunas intervenciones y propuestas interactivas. Se suman a la propuesta algunas de las cartas de aquel entonces que fueron traducidas por el equipo de trabajo y son mostradas y se pueden escuchar a través de otros actores como Yanina Gruden, Paula Staffolani, Juan Tupac Soler, Rosario Varela y Pilar Boyle.

“El espacio en el transcurre la experiencia tenía que estar en diálogo con la obra. Por eso la elección de la Plaza Houssay. De esta manera, relacionamos Argentina con Holanda, mencionamos a Cecilia Grierson, la primera médica argentina, y lo que sucedió aquí, cuando empezó la carrera de medicina. Intentamos establecer un puente e imaginar la relación entre estos dos países. Se hace un tour por la plaza, tomando los datos de los edificios y las facultades que hay ahí, se va contando la historia de Aletta y se escuchan las cartas. Además se invita a una experiencia sensorial, a la percepción, a la observación, a la imaginación, a volver a mirar a las cosas que vemos siempre desde otros ángulos, a comparar estas problemáticas que escuchamos con la actualidad y poner el foco en las mujeres. Invitamos a hacer preguntas sin dar las respuestas”, agrega Meijide.

La obra dura 50 minutos, los auriculares son entregados por la producción y se establecen todos los protocolos. La música es de Guillermina Etkin y todavía quedan unas cuantas funciones para disfrutar de estos nuevos formatos que logran que el hecho escénico trascienda a la pandemia, a pesar de las dificultades que impone hace más de un año.

Aletta Jacobs., pionera, una producción con Holanda
Aletta Jacobs., pionera, una producción con Holanda


Aletta Jacobs., pionera, una producción con Holanda

Para agendar

Las funciones son los jueves, viernes y sábados de marzo, a las 19 y a las 20.15, en la Plaza Dr. Houssay, frente de la Facultad de Medicina. Reservas por Alternativa Teatral.

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