El plebiscito por la Constitución profundiza la polarización en la sociedad chilena

·5  min de lectura
Una manifestación contra el proyecto constitucional. El texto reabrió la grieta en la sociedad
Una manifestación contra el proyecto constitucional. El texto reabrió la grieta en la sociedad - Créditos: @MARTIN BERNETTI

SANTIAGO, Chile.- En cada discusión familiar, en cada debate de amigos, en cada conversación de restaurante, la cercanía del plebiscito se hace latente en Chile. El próximo domingo el país decidirá si adopta o no una nueva Constitución, pero la definición entre dos opciones también ha reflotado una histórica división política y social que se hizo más presente y potenció un incremento de los antagonismos.

La propuesta de texto que emanó de la Convención Constitucional y que contiene 388 artículos y 57 normas transitorias, y que busca reemplazar a la que surgió bajo la dictadura de Augusto Pinochet y fue reformada parcialmente en democracia, tiene en su eje el reconocimiento extendido de derechos sociales, un aspecto que si bien es valorado, despertó dudas en sus opositores en torno a su implementación, tal como otras propuestas vinculadas con la plurinacionalidad, un nuevo sistema de justicia y un presidencialismo atenuado.

Aquellas diferencias se incrementaron en las últimas semanas y las posturas de ambas opciones parecen cada vez más distantes, en medio de una campaña en la que las críticas y reproches entre los sectores políticos proliferaron a nivel mediático. Mientras la derecha y parte de la centroizquierda de la antigua Concertación se inclinaron por el Rechazo, la izquierda con el Frente Amplio y el propio gobierno apuestan por el Apruebo y consolidar el proceso que surgió en el estallido social de octubre de 2019.

Manifestación en contra del proyecto constitucional, en Santiago
Manifestación en contra del proyecto constitucional, en Santiago - Créditos: @MARTIN BERNETTI

“El clima de polarización claramente ha ido creciendo y se ve en las redes sociales, y en contextos donde la gente que tiene posturas distintas ciertamente se evita hablar del tema para no provocar tensiones. En las calles, sin embargo, aquello no se ha traducido en enfrentamientos significativos entre las posturas. Aquello sería una mala señal para aquellos grupos que todavía se encuentren indecisos”, dijo a LA NACION Rodrigo Espinoza, analista político de la Universidad Diego Portales.

“Cuando hablamos de polarización no nos referimos a que el país elija entre dos opciones, eso es legítimo y lo hemos vivido en varias ocasiones; lo que nos preocupa es la emergencia de una visión dicotómica donde se ahondan las diferencias y se fomenta la exclusión del otro”, señaló el analista político Gabriel Gaspar.

Hace dos semanas, y consciente del ambiente imperante, el propio presidente Gabriel Boric hizo un llamado para atenuar las diferencias. “Es en la unidad de Chile donde sale lo mejor de los chilenos y chilenas y lo mejor de nuestra patria”, dijo el mandatario, quien también ha estado en el centro de la polémica por las acusaciones de “intervencionismo” que le lanzó la oposición.

Desconfianza

“Los potenciales votantes de uno de los bloques no solo rechazan votar al bloque opuesto, sino que, además, perciben a sus líderes, y a sus votantes, con animadversión y desconfianza, y tienen impresiones falsas sobre las creencias y opiniones de los votantes del otro bloque, a los que consideran adversarios”, planteó Marco Moreno, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Central, en su columna en el medio El Mostrador.

Pese a que en octubre de 2020 el 80% de los chilenos decidieron renovar su Constitución, las encuestas de los últimas semanas reflejaron una tendencia a favor del Rechazo y a la consolidación de la tasa de indecisos. El sondeo de la empresa Cadem indicó que un 46% de los consultados rechazaría el nuevo texto constitucional, mientras que un 37% lo aprobaría. En tanto, un 17% aún no define su sufragio.

Dichos sondeos también han reflejado otro fenómeno: el del choque generacional que también impulsa el plebiscito. Según la última encuesta de la Universidad del Desarrollo, en el único segmento etario en que el Apruebo se impone es entre los jóvenes de 18 a 30 años, con una ventaja de 48% a 34%, mientras el Rechazo saca amplia ventaja en el rango de 51 a 60 años con un 53% versus 36%.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, durante una conferencia de prensa (Archivo)
El presidente de Chile, Gabriel Boric, durante una conferencia de prensa (Archivo)

“En la fundación del Frente Amplio siempre estuvo muy ligada la idea de cambiar la Constitución de 1980, y buena parte del origen de los partidos y movimientos que forman la coalición que diez años después está en el gobierno guarda relación con la apuesta a un cambio en las reglas del juego, y eso va de la mano también con una transformación generacional que hoy también se está tensionando. Los votantes jóvenes están por el Apruebo y apoyan este gobierno, y no sería nada raro que lo que ocurra en el plebiscito sea muy distinto a lo que vimos en las últimas encuestas”, comentó Rodrigo Espinoza.

“Muchos ciudadanos mayores de 40 años critican el uso abusivo de las redes sociales por parte del gobierno, pero es para hablarle a su principal target y a quienes son más activos en el uso de estos medios. La tensión generacional también va de la mano de la polarización política que vamos a seguir viendo”, añadió el experto.

Con los extremos desplegados en un terreno fértil como una campaña electoral, el debate constitucional también provocó el surgimiento de otros actores políticos del sector moderado que ganaron protagonismo antes de las elecciones. Así surgió el grupo denominado “Amarillos por Chile”, compuesto por miembros de centro y centroizquierda, excolaboradores de la Concertación -el bloque que gobernó post dictadura- y que hoy están por el Rechazo.