Plebiscito por nueva Constitución en Chile no terminará con incertidumbre política, dice Goldman Sachs

·2  min de lectura
Una soldado hace guardia dentro de una escuela utilizada como mesa de votación de prueba antes del referendo constitucional del 4 de septiembre en Santiago, Chile

2 sep (Reuters) - La incertidumbre que rodea a Chile no terminará el domingo cuando se vote sobre una nueva propuesta de Constitución, ya que tanto si el texto recibe el respaldo o es rechazado será el principio de un camino de decisiones que reforzarán una senda política volátil en cuanto al futuro del país, dijo el viernes Goldman Sachs en un análisis.

Los chilenos votarán el domingo la propuesta de nueva Constitución centrada en derechos sociales y medio ambiente, un cambio radical respecto de la normativa actual heredada de la dictadura que ayudó a consolidar el modelo económico liberal del mayor productor global de cobre.

El banco de inversión mostró su principal preocupación en torno al impacto que el nuevo texto podría tener en la inversión y el crecimiento a largo plazo. "Los inversores deberían prepararse para ajustarse a un entorno macro y político volátil en los próximos años", señaló.

Tras el estallido social que sacudió Chile a fines de 2019, los chilenos iniciaron el camino para habilitar un proceso de redacción de una nueva carta magna, en un camino que fue ratificado por una mayoría aplastante un año después en un referendo. Pero, las polémicas con los redactores y propuestas controversiales, muchas de las cuales no llegaron al texto final, mermaron el apoyo hacia la Convención Constitucional.

Si el nuevo texto saliera adelante, Goldman Sachs prevé que se incorporen nuevas disposiciones medioambientales pero que se excluyan algunos de los elementos más polémicos de la actual propuesta, como el reconocimiento de los sistemas judiciales indígenas autónomos o la sustitución del Senado por una cámara más regional.

En el caso opuesto, el rechazo de la nueva Constitución, el banco pone su mira en el margen de esa votación, ya que un amplio rechazo se percibiría como una derrota política del gobierno del progresista Gabriel Boric.

La legislación chilena prohíbe la divulgación de encuestas 15 días antes de la votación, pero los últimos sondeos publicados antes de ese plazo mostraron una mayor intención de rechazar la propuesta, con al menos ocho puntos de ventaja.

(Reporte de Aida Pelaez-Fernandez, Editado por Manuel Farías)