Un nuevo planeta tan grande como Júpiter fue descubierto por “científicos ciudadanos”

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 (NASA/JPL-Caltech/R. Hurt)
(NASA/JPL-Caltech/R. Hurt)

Un grupo de ciudadanos científicos y astrónomos descubrieron un nuevo planeta del tamaño de Júpiter.

El enorme mundo, llamado TOI-2180 b, se encuentra a 379 años luz de distancia y tarda 261 días en orbitar su estrella -más tiempo que muchos otros gigantes gaseosos fuera de nuestro sistema solar- y una temperatura de unos 76° Celsius (179° Fahrenheit). Esto es más cálido que la Tierra, pero anormalmente frío para exoplanetas similares.

También se cree que TOI-2180 b es más denso que Júpiter, con hasta 105 masas terrestres en su interior. Esto sugiere que no está hecho de elementos como el hidrógeno y el helio.

También podría haber anillos y lunas en su órbita, algo que aún no se ha encontrado con certeza fuera de nuestro propio sistema solar.

Los ciudadanos, que utilizan los datos de los telescopios de la NASA para descubrir otros mundos, colaboraron con los astrónomos profesionales en un “esfuerzo mundial de unión”. Mientras que los astrónomos profesionales utilizan algoritmos para escanear los datos, los científicos ciudadanos los inspeccionan a ojo mediante un programa llamado LcTools.

El resultado fue que el exoficial de la marina de EE.UU. Tom Jacobs observó un gráfico que mostraba que la luz de la estrella TOI-2180 se atenuaba en menos de medio punto porcentual durante un periodo de 24 horas. Aunque no parezca gran cosa, los datos sugieren que un planeta en órbita podría ser el responsable del oscurecimiento.

Midiendo la cantidad de luz que se atenúa al paso del planeta, los científicos pueden estimar su tamaño y, en combinación con otras mediciones, su densidad. Pero un tránsito solo puede verse si una estrella y su planeta se alinean con los telescopios que los buscan.

“Con este nuevo descubrimiento, estamos... ampliando los límites de los tipos de planetas que podemos extraer de las observaciones del TESS [Satélite de estudio de exoplanetas en tránsito de la NASA]”, señaló Diana Dragomir, profesora adjunta de la Universidad de Nuevo México. “El TESS no se diseñó específicamente para encontrar estos exoplanetas de órbita larga, pero nuestro equipo, con la ayuda de los científicos ciudadanos, está desenterrando estas raras gemas de todos modos”.

El esfuerzo manual de los científicos ciudadanos es, en algunos casos, superior al trabajo de los algoritmos en la detección de nuevos planetas.

“En realidad, es difícil escribir un código que pueda revisar un millón de curvas de luz e identificar tránsitos individuales de forma fiable”, afirma Paul Dalba, de la Universidad de California en Riverside. Un tránsito único se produce cuando el planeta pasa por delante de la estrella desde nuestro punto de vista, mientras que los algoritmos informáticos utilizados buscan planetas identificando múltiples tránsitos de una misma estrella.

“Se trata de un área en la que los humanos siguen ganando a los códigos”, afirma el Dr. Dalba.

El jueves pasado se publicó un estudio basado en esta investigación en la revista Astronomical Journal.

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