El plan de Lacalle Pou para atraer extranjeros a Uruguay por “faltante de mano de obra” en el sector tecnológico

Personas pasean en el puerto de Punta del Este, en el departamento de Maldonado.
Personas pasean en el puerto de Punta del Este, en el departamento de Maldonado. - Créditos: @[e]NICOLAS CELAYA

MONTEVIDEO.- Los grandes ejes del gobierno ya están definidos y el presidente Luis Lacalle Pou los ha comunicado varias veces: se sabe que –por citar los principales– la reforma jubilatoria, la transformación educativa y la erradicación de los asentamientos son prioridades que el mandatario busca que se traduzcan en resultados palpables en los próximos meses.

Pero también hay otras apuestas, en consonancia también con su visión política, que Lacalle Pou empuja y comunica cuando entiende oportuno. Uno de ellos, conforme con su ambición de que Uruguay profundice el camino de apertura al mundo y los procesos de formación necesarios para aggiornarse a las exigencias de las nuevas industrias, fue anunciado ayer durante su discurso en el evento “Test & Invest” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se realizó en Punta del Este.

Luis Lacalle Pou
Luis Lacalle Pou - Créditos: @SOPA Images

Lacalle Pou dijo que el Poder Ejecutivo –y esto comprende a los ministerios de Economía e Industria y la Prosecretaría de Presidencia–, en conjunto con la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI), trabaja en un proyecto de ley con la meta de traer “talentos” al país, “ya sean uruguayos que estén viviendo afuera o talentos internacionales que vengan a vivir” para “trabajar” aquí.

El contexto en que esto se hace necesario ya es conocido: el presidente recordó la “faltante de mano de obra” en los rubros del software y el conocido como las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

El proyecto

El planteo que dio inicio al proceso de trabajo partió, en realidad, de la CUTI, cuyos representantes fueron recibidos por Lacalle Pou en una reunión que se hizo en septiembre de 2020, de la que también participó el ministro de Industria, Omar Paganini.

En ese entonces, según recordó a El País Leonardo Loureiro, directivo de la cámara, comenzó la primera etapa de un trabajo que ahora se encuentra en las instancias finales, pues la aspiración es enviar al Parlamento el proyecto de ley antes de que termine el año.

La propuesta que llevaron los privados nació de la misma necesidad a la que hizo referencia ayer el primer mandatario: la “brecha” que hoy persiste entre la demanda y la oferta laboral en el sector de las TIC. Hoy ese desfasaje está estimado en entre 3000 y 5000 fuentes laborales que no pueden ser ocupadas.

“De hecho –dijo a El País Carlos Acle, presidente de la CUTI–, muchas empresas uruguayas están contratando gente fuera de Uruguay por esta faltante, y la van a buscar, por ejemplo, a la Argentina y Colombia”.

Con ese problema identificado los caminos para llegar a la solución pueden sintetizarse en dos. Uno es largo y el otro se supone más corto, pero no son excluyentes.

El largo también se transita, porque no es otro que el que implican los cambios propuestos en el campo de la educación, más los ya aplicados en los últimos años. “Por eso empujamos muchas iniciativas en la academia, que están respondiendo muy bien, ya que se está ampliando la oferta educativa –siguió Acle–. Sobre todo en el interior, con la presencia de la Universidad de la República (Udelar), las universidades privadas y la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC)”.

Pero el tiempo que lleva este proceso no es el plazo que necesariamente maneja la industria: “Las empresas necesitan empleo hoy y no podemos generarlo”, lamentó Acle.

El proyecto prevé la generación de “regímenes especiales transitorios” en los que se aplicarían “exoneraciones” de distinto tipo, pero que apuntan a que “si la persona luego quiere radicarse en el país, pueda hacerlo, pero se le da primero un tiempo para que conozca Uruguay y vea cómo es trabajar acá”.
El proyecto prevé la generación de “regímenes especiales transitorios” en los que se aplicarían “exoneraciones” de distinto tipo, pero que apuntan a que “si la persona luego quiere radicarse en el país, pueda hacerlo, pero se le da primero un tiempo para que conozca Uruguay y vea cómo es trabajar acá”.

Por eso la urgencia y por eso la iniciativa de un texto armado a varias manos, que buscará generar una “plataforma” de incentivo para atraer los talentos que hacen falta.

“La idea es lograr ser atractivos para que vengan extranjeros y que vean todas las bondades que tiene Uruguay, que puede ofrecer un ecosistema interesante y desarrollarse aquí profesionalmente”, agregó el presidente de CUTI.

¿De qué manera? Aún está en estudio, pero en principio el proyecto prevé la generación de “regímenes especiales transitorios” en los que se aplicarían “exoneraciones” de distinto tipo, pero que apuntan a que “si la persona luego quiere radicarse en el país, pueda hacerlo, pero se le da primero un tiempo para que conozca Uruguay y vea cómo es trabajar acá”, explicó Acle. Y añadió que el público objetivo será “el empleado” de cualquier firma.

Avanzar en esta línea se circunscribe también en “la vocación” del actual gobierno de convertir a Uruguay en “un hub a nivel latinoamericano, ya no del cono sur”, según destacó el presidente, que incluso fue un poco más allá y declaró que Uruguay podría ser referencia en este rubro a nivel “latinoamericano”.

Por eso Paganini aprovechó la ocasión para lanzar el programa “Uruguay Innovation Hub”, que tiene la meta de “fortalecer el posicionamiento del país como hub, un polo, de innovación y emprendimiento en la región”.