El plan climático de la UE presiona a las aerolíneas para que reduzcan emisiones

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FOTO DE ARCHIVO: Un avión durante el amanecer en el aeropuerto internacional de Múnich

Por Kate Abnett y Tim Hepher

BRUSELAS, 14 jul (Reuters) - Las compañías aéreas perderán la exención fiscal sobre el combustible de aviación y deberán aumentar el uso de alternativas de base biológica, al tiempo que pagarán más por las emisiones, según las propuestas de la Unión Europea desveladas el miércoles para convertir a Europa en el "primer continente neutro desde el punto de vista climático".

La Comisión Europea, que apunta a un sector considerado responsable de hasta el 3% de las emisiones que calientan el planeta, dijo que la aviación debe hacer más para contribuir al objetivo de la UE de reducir las emisiones netas de toda la economía en un 55% para 2030, en comparación con los niveles de 1990.

Las propuestas, emitidas tras intensas negociaciones de última hora en la Comisión Europea, órgano ejecutivo del bloque, abogan por una introducción progresiva de impuestos sobre los combustibles para los vuelos dentro del bloque de 27 países, que actualmente escapan a los gravámenes de toda la UE.

Otra propuesta obligaría a los proveedores a mezclar un mínimo del 2% de combustible de aviación sostenible (SAF) en su queroseno a partir de 2025, aumentando al 5% en 2030 y al 63% en 2050.

Restricciones paralelas limitarían una práctica que permite a las aerolíneas transportar combustible más barato desde otros lugares para el viaje de vuelta —un proceso conocido como "tanking"—, lo que significa que la nueva cuota de SAF en los proveedores se traduciría más fácilmente en el uso por parte de las aerolíneas.

Como parte de sus esfuerzos para reestructurar el mercado de emisiones de carbono de la UE, la Comisión propuso eliminar los permisos gratuitos de CO2 para 2026 para las aerolíneas cuyos vuelos dentro de Europa están cubiertos por el sistema.

Esto obligaría a las compañías a pagar más por sus emisiones, un coste que podría repercutir en los consumidores a través de tarifas más altas.

En la actualidad, Bruselas concede a las compañías aéreas la mayor parte de los permisos de CO2 que necesitan para cumplir con el mercado del dióxido de carbono de forma gratuita, limitando su exposición al precio de los permisos, que se ha disparado hasta alcanzar máximos históricos de más de 58 euros por tonelada de CO2 este año.

En conjunto, las medidas obligarían a las compañías aéreas europeas a pagar un precio más alto por sus emisiones y pondrían en marcha un mercado de combustibles ecológicos para aviones, que tienen un precio prohibitivo y, por tanto, representan menos del 1% del consumo de combustible para aviones.

(Reporte de Kate Abnett, Tim Hepher, traducido por Tomás Cobos)

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