Pinamar: un hombre fue mordido por un vendedor de jugos, la historia se viralizó y se reencontró con su agresor

Néstor fue mordido por un vendedor de jugos. La historia se viralizó en las redes sociales
Néstor fue mordido por un vendedor de jugos. La historia se viralizó en las redes sociales

PINAMAR- Un hombre denunció que fue mordido por un vendedor de jugos en la playa que está junto al muelle de Pinamar. Néstor, así se llama, estaba de vacaciones desde el 31 de diciembre y en los primeros días de enero fue atacado por este vendedor, que primero le había pegado a su perro con un palo.

El video se viralizó en Twitter. El agredido presentó una denuncia penal. “El que mordió a Néstor no fue un perro, fue el vendedor”, aclaró una usuaria de esa red social, que compartió la imagen de la denuncia penal, la foto de la mordedura y del agresor también, con un video.

El reencuentro entre Néstor y el vendedor de jugos
El reencuentro entre Néstor y el vendedor de jugos

Ella le pidió por redes al intendente Martín Yeza (y varios usuarios se sumaron) que le revocara la concesión al juguero. Pero en ese momento el intendente hizo silencio. Hoy contó que no contestó porque reconstruyó la historia y en el interín la persona agredida se contactó con él para pedirle una reunión. “Nos dijo que si bien había sido una situación tensa, no quería que nadie perdiera su laburo. Y que estaba para darse la mano con el juguero”, relató Yeza.

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Eso derivó en un encuentro y una foto que el jefe comunal difundió hoy en su cuenta de Twitter. “Al día siguiente recibo varios mensajes de voz de un número de desconocido en WhatsApp, era la persona agredida que se quería tomar un café conmigo. Quedamos en vernos al otro día. A todo esto, la familia del juguero angustiada por temor a perder la concesión”, contó Yeza. Y agregó: “Finalmente nos juntamos, empezamos a hablar y se acerca una pareja y empieza a increparnos, que esto implicaba -ahora- que íbamos a sacarle la concesión al juguero. Tuve que pedirles que se fueran porque estaban realmente agresivos, me gritaron “así son del Pro”.

Luego del reencuentro, escribió: “¿Qué significa esto? Que no todo se resuelve con violencia, ni con una denuncia penal, ni acosando a nadie en redes sociales y menos en la vida real. Darle una chance a la conversación, a escucharnos, a aceptar que todos podemos equivocarnos, puede valer la pena”.

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