¿Piensa mudarse? Le decimos cómo tantear el vecindario

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MATIAS J. OCNER/mocner@miamiherald.com

Uno no puede elegir a los vecinos. Pero sí puede elegir el vecindario, y es una buena idea pensar en eso tanto como en la propia casa.

Por lo visto, no hay suficientes compradores de viviendas que lo hagan. Aunque vivir en un vecindario puede ser una experiencia positiva marcada por las amistades duraderas y el sentido de comunidad, casi dos tercios de los 2,200 propietarios que respondieron a una encuesta de HomeAdvisor admitieron que evitaban activamente a sus vecinos.

Otra conclusión, tal vez más reveladora: un poco más de la mitad dijo que se había mudado o había considerado mudarse por culpa de un vecino. Y casi una cuarta parte de los que respondieron a una encuesta de LendingTree dijeron que habían llamado a la policía por sus vecinos.

Resulta que a la gente no le gusta que la espíen desde la ventana de al lado o que la vigilen cámaras de seguridad. Tampoco les gustan los vecinos chismosos. A veces los vecinos son simplemente groseros o ruidosos, sus hijos son revoltosos o sus mascotas causan estragos. Tal vez simplemente “crean un ambiente extraño”, dijeron muchos a LendingTree.

Al mismo tiempo, más de nueve de cada 10 encuestados dijeron a HomeAdvisor que se consideran buenos vecinos. Y tres cuartas partes de los encuestados de LendingTree dijeron que eran amigos de los vecinos.

En un mercado que se mueve con rapidez, los compradores de vivienda podrían tener que aceptar lo malo y lo bueno.

“La desafortunada realidad es que a algunas personas no les queda más remedio que vivir cerca de alguien que no les cae bien”, si eso significa comprar la casa que quieren, dice Jacob Channel, analista de LendingTree.

Sin embargo, si tiene tiempo, puede intentar encontrar armonía adoptando algunas precauciones.

Para empezar, tantee todo el vecindario. Preste atención, no solo a los lugares inmediatamente adyacentes al que planea comprar, sino también a los que están calle arriba y calle abajo y en la siguiente cuadra. El césped descuidado, los arbustos crecidos y los vehículos estacionados sobre la hierba no son buenas señales. Lo mismo ocurre con las carretillas y otros equipos de jardinería no guardados.

Otras señales reveladores son las vallas de privacidad elevadas, en comparación con el estilo más amable de las vallas de tablones cortos y separados, las rejas en las ventanas al nivel del piso, los grafitis, las ventanas rotas o cubiertas con tablones de madera y los carteles de “cuidado con el perro”. Todo ello debe servir de advertencia de que esa personas no se sienten seguras.

Mientras conduce, preste atención a las calles por las que circula. ¿Están bien mantenidas o el pavimento está dañado? ¿Están limpias o llenas de basura? ¿Hay aceras, y si es así, en qué estado están? Fíjese que las farolas de alumbrado público funcionan.

Verifique los patrones en el tráfico. ¿Las calles son lo suficientemente anchas como para que los autos que van en ambas direcciones puedan pasar con facilidad? Si las calles son demasiado estrechas, es posible que tenga que apartarse cada vez que se acerque otro vehículo. Del mismo modo, verifique si hay espacio para estacionarse en la calle sin obstaculizar el tráfico.

Incluso quizá quiera probar su nueva trayectoria al trabajo para ver cuánto tarda en horas pico. Si tiene previsto usar el transporte público, pruebe esa opción.

También es una buena idea pasear por su posible vecindario. En un buen día, es posible que la gente esté fuera, así que hable con ellos. La mayoría de la gente está más que dispuesta a hablar de los puntos buenos y malos del lugar donde vive.

Si la comunidad tiene una asociación de propietarios (HOA), intente obtener una copia de sus normas y reglamentos. Léalos detenidamente; si no puede cumplir algunos, no es el lugar adecuado para usted. Si es posible, asista a una reunión de la HOA y hable con otros propietarios sobre el funcionamiento de la junta.

Determine también si la comunidad está en un área de inundación. Si es así, es probable que su prestamista le exija un seguro específico además de la cobertura de propietario. (Incluso si no está en un área de inundación, puede ser prudente obtener cobertura. El agua es extremadamente destructiva y las inundaciones no siempre son causadas por una masa de agua cercana).

Muchas empresas inmobiliarias ya no publican las estadísticas de delincuencia, pero puede consultar a la Policía local para obtener esa información. También puede buscar en internet. Es probable que en todas las áreas ocurra algún delito de vez en cuando, pero un alto nivel de actividad peligrosa puede ser una mala señal.

A la hora de verificar las escuelas locales, no se conforme con las estadísticas. Visite las instalaciones a las que asistirán sus pequeños y converse con el director. Si puede, asista a una reunión de la Asociación de Padres de Alumnos (PTA) y habla con uno o dos maestros, así como con otros padres. Averigüe qué les gusta y qué no les gusta del distrito en general y de su escuela en particular.

Por último, eche un vistazo al área para determinar la distancia a la que está los servicios que son importantes para usted. A algunas personas les gusta vivir lejos de los centros comerciales que atraen mucho tráfico, pero otras quieren estar cerca de la acción. Lo mismo ocurre con las iglesias, los centros deportivos y otros lugares similares.

Lew Sichelman lleva más de 50 años trabajando en el sector inmobiliario. Es colaborador habitual de numerosas revistas de vivienda y publicaciones del sector inmobiliario y financiero. Los lectores pueden contactarlo escribiéndole a lsichelman@aol.com.

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