Piden solidaridad mundial antes de conferencia de donantes sobre vacunas

Kelly MACNAMARA
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Un técnico trabaja en el laboratorio Stabilitech en Burgess Hill, Inglaterra, el 15 de mayo de 2020, donde los científicos están tratando de desarrollar una vacuna para la covid-19

Un técnico trabaja en el laboratorio Stabilitech en Burgess Hill, Inglaterra, el 15 de mayo de 2020, donde los científicos están tratando de desarrollar una vacuna para la covid-19 (AFP | BEN STANSALL)

"Nadie estará a salvo mientras no todo el mundo esté a salvo" de la covid-19, afirma el presidente de la Alianza Mundial para Vacunas (GAVI), la víspera de una conferencia de donantes, en momentos en que se teme a la vez que la lucha contra la pandemia provoque un auge de enfermedades prevenibles.

Desde el inicio de la pandemia de la covid-19, investigadores de todo el mundo trabajan a marchas forzadas para hallar una vacuna contra el SARS-CoV-2, que dejó 380.000 muertos, según un balance establecido por la AFP a partir de fuentes oficiales.

Para Seth Berkley, presidente de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (GAVI), la comunidad internacional debe asegurarse de que todos los países tendrán acceso a una futura vacuna, independientemente de sus recursos.

"Es un problema mundial que requiere una solución mundial y debemos trabajar juntos", afirma Berkley antes de una conferencia telemática de donantes el jueves, organizada por el Reino Unido.

GAVI espera recaudar 7.400 millones de dólares para dar continuidad a las campañas de vacunación contra el sarampión, la polio y la fiebre tifoidea, alteradas debido a la pandemia.

La reunión también lanzará un llamamiento a financiar la producción y compra de una eventual vacuna contra la covid-19, así como a apoyar su distribución en los países en desarrollo.

El objetivo en este tema es recaudar 2.000 millones de dólares, dijo Berkley, que precisa que las negociaciones con los fabricantes acaban de empezar.

Esta conferencia de donantes coincide no obstante con una fragilización del multilateralismo. El presidente Donald Trump anunció la semana pasada que cortaba los lazos con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y algunos temen que Estados Unidos busque acaparar la futura vacuna valiéndose de su poderío económico.

Pero los países deben "cambiar esta mentalidad", aboga Berkley, para quien compartir el acceso a las vacunas no es solo una cuestión humanitaria y de igualdad, sino también de salud pública mundial.

- "Desconfianza" -

"Nadie estará a salvo mientras no todo el mundo esté a salvo. El virus pasó de un lugar cerca de Wuhan a 180 países en el mundo, en menos de tres meses", incluidos islas y zonas recónditas, recuerda el presidente de GAVI.

La OMS, la Unicef y GAVI advirtieron en mayo sobre el riesgo de que la pandemia haga peligrar las campañas de inmunización en 70 países, amenazando a unos 80 millones de niños menores de un año.

Los esfuerzos de erradicación de la polio se suspendieron en decenas de países y la vacunación contra el sarampión se detuvo en 27, dijo Unicef.

De acuerdo con proyecciones de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical, apoyada por GAVI, por cada deceso causado por covid-19 que se evitó con la interrupción de campañas de vacunación en África, podrían producirse hasta 140 muertes por otras enfermedades evitables con una vacuna.

La situación en el terreno mejora, con nuevas recomendaciones para retomar las campañas sin propagar la covid-19, según Berkley. Pero dar con todos los niños que no se vacunaron durante este tiempo será un "verdadero desafío".

Los fondos recaudados el jueves están previstos para un periodo de cinco años, durante el cual la Alianza espera relanzar programas de inmunización que permitan un acceso más barato a las vacunas, con el objetivo de alcanzar 300 millones de niños.

Pese a la crisis económica derivada de la pandemia, Berkley es "razonablemente optimista". Pero teme en cambio los efectos del volumen "sin precedentes" de rumores y teorías complotistas que circulan actualmente sobre las vacunas, sobre todo en el hemisferio norte.

"La desconfianza entre la población y sus gobiernos, los rumores y la difusión intencionada de informaciones falsas no solo se hallan a su máximo nivel, sino que además se amplifican con las redes sociales, que no existían hace 20 años". "Una combinación perfecta de problemas", afirma, preocupado.