Piden prisión de 100 años a Marcela por secuestro; dice la obligaban

SALTILLO, Coah., marzo 12 (EL UNIVERSAL).- La Fiscalía General del Estado (FGE) exige al juez penal que condene a 100 años de prisión a Marcela, ama de casa de 33 años de edad y originaria de la ciudad de Monclova, quien fue obligada por su esposo Alan a cuidar a una mujer que él secuestró, junto con tres cómplices.

"Le imputan el delito de secuestro agravado. Su calvario empezó cuando él, que es contratista de 32 años, amablemente le dijo: 'Salte, vete con tus amigas a pasear… y mejor quédate a dormir con tu mamá para que platiquen', ahora está presa.

"Ella es inocente, se están violando sus derechos humanos, ni siquiera estaba enterada que hacía su marido", asegura Ernesto Martínez, uno de los abogados defensores.

Dice que debido al Paro Nacional de Mujeres, la Audiencia Intermedia programada para el lunes 09 de marzo se cambió y será este jueves, donde ambas partes ofrecerán pruebas, a favor o en contra.

La mujer fue separada de su hijo de 10 años de edad, y está encarcelada desde hace un año en el Penal Femenil de Saltillo.

Tenía que avisar a la policía: MP

"Es injusto que quieran sentenciar a un siglo de prisión a una persona que es víctima, pues el Fiscal la acusa de no haberse enfrentado a los cuatro plagiarios", señala Martínez. "Se trata de un caso de lo más absurdo que hemos visto en tribunales".

Según el Ministerio Público (MP) Marcela debió de haberle quitado la pistola a su esposo cuando la amenazó con matarla.

"Dice que ella tenía que haber escapado o ver la manera de avisar a la policía, ¿pero quién puede hacer eso cuando te están apuntando a la cabeza con un arma cargada y te amenazan con disparar?", pregunta el abogado.

Exige que la FGE tome en cuenta la situación y no la revictimice con otra condena, porque la gente le llama secuestradora y hay que hacer justicia.

Subrayó que no se debe etiquetar a presuntos culpables porque la Fiscalía ni siquiera considera el derecho de presunción de inocencia, y no investigó el contexto de violencia en que vivía la víctima.

La defensa demanda que liberen a Marcela porque no es ninguna delincuente y que la FGE le ofrezca una disculpa pública para limpiar su nombre.

No vengas a la casa

Hace un año, Marcela estaba en su casa y su esposo le dijo que saliera a pasear con sus amigas o a ver a su familia.

Un tanto extrañada, porque es muy celoso y durante los 11 años que llevan casados sufrió de violencia psicológica, pues nunca la dejar andar sola, se fue con su familia.

Después él le habló el teléfono celular y le dijo que no fuera a su casa, que se quedara a dormir con su mamá "para que platiquen a gusto", lo que despertó sus sospechas.

Pensó "anda muy raro", y que seguramente había metido a otra mujer en su hogar y le sería infiel. Por eso regresó.

Iba sola, dejó a su hijo encargado con su familia. Cuando entró a su hogar encontró a una mujer amordazada, atada de pies y manos, que después supo que se llama Blanca.

Alan enfureció, le reclamó el haberle desobedecido y "a punta de pistola" la obligó a cuidar a la plagiada.

Le ordenó que le diera de comer, la llevara al baño y también cuidara que no se fuera a escapar, con la advertencia de que la mataría si no le hacía caso.

Él siempre la estuvo vigilando. Mientras tanto sus cómplices pedían la recompensa que les pagaron al otro día.

Después de que liberaron a la víctima llegaron los policías y los aprehendieron.

Marcela está muy triste de haberse casado con Alan, porque sufrió violencia sicológica.

"No vales como mujer, no sirves para nada, eres una descarada, andas escotada y con vestidos rabones, muy provocativa, con quien me engañas…", le gritaba.

Este jueves será la Audiencia Intermedia. La Ley marca un plazo de tres meses, máximo, para efectuar la Audiencia del Tribunal de Juicio Oral, con tres jueces, donde los abogados de la defensa confían en que sea liberada.