Caso Maldonado: piden investigar si se filtró información a la Gendarmería

LA NACION

Cumplidos 75 días de la desaparición de Santiago Maldonado, el foco vuelve a posarse sobre un actor importante del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti. La fiscal federal Silvina Ávila requirió el registro de las llamadas entrantes y salientes de los teléfonos celulares del jefe de gabinete de Patricia Bullrich. El objetivo es despejar una sospecha clave: si el funcionario les anticipó a los escuadrones de la Gendarmería que se haría un peritaje sobre las camionetas de la fuerza.

El nuevo juez de la causa, Gustavo Lleral, aún no resolvió si hará lugar a la solicitud del Ministerio Público Fiscal. Según pudo conocer LA NACION, el magistrado le pidió a la fiscal que reformule el pedido porque se requieren más datos antes de definir la medida.

Desde el Ministerio de Seguridad reconocieron que Noceti había avisado que se haría un peritaje sobre los vehículos que desalojaron la ruta 40 e ingresaron al Pu Lof mapuche de Resistencia en Cushamen. Pero dijeron que lo hizo para que fueran "inmovilizados". "Recibimos el oficio del juzgado y lo adelantamos telefónicamente. Precisamente por la urgencia, para inmovilizar los vehículos y llevarlos al escuadrón desde donde estuvieran", justificaron desde la cartera.

No es la primera vez que Ávila solicita el registro de las llamadas de los móviles de Noceti, quien estuvo en el lugar el 1º de agosto, luego del procedimiento. Pero el primer juez a cargo del caso, Guido Otranto, rechazó el pedido.

Calificadas fuentes con acceso al expediente explicaron a LA NACION que se tomó la decisión de repetir el requerimiento porque surgió un nuevo elemento. Se trata de un registro detectado en el celular del comandante Fabián Méndez, jefe del escuadrón de El Bolsón. En ese equipo se halló un croquis del Centro de Reunión de Información (CRI) -una mensajería interna de la fuerza- donde se afirmaba que el 3 de agosto, 48 horas después de la desaparición de Maldonado, se recibió una llamada de Noceti.

"Se recepcionó llamado telefónico del ministro de seguridad Pablo Noceti (sic) que [se] libraría oficio judicial a los efectos de realizar pericias a los vehículos utilizados en el operativo", dice el croquis del CRI que consta en el expediente.

La medida de la fiscal Ávila, a sugerencia de la Procuraduría contra la Violencia Institucional (Procuvin), busca dejar en claro cómo fueron las comunicaciones entre el funcionario nacional y los jefes de los escuadrones.

La comunicación de Noceti no habría sido la única advertencia que recibió la Gendarmería. Según consta en el expediente judicial, el 5 de agosto, el juez Otranto, por medio de oficios, anunció la medida a los jefes de los escuadrones de El Bolsón y Esquel. "El día de mañana, 6 de agosto, a partir de las 8, la División Criminalística de la Policía Federal Argentina (PFA) concurrirá para hacer los peritajes ordenados sobre los móviles", señala una de las fojas del cuerpo II del habeas corpus.

Hubo un tercer aviso sobre los peritajes. Se trata de un mensaje de voz de WhatsApp hallado en uno de los teléfonos de los gendarmes: "Ahí dice que saquen los vehículos" es el audio que envió un uniformado a un compañero con fecha de recepción el 4 de agosto, 48 horas antes de que se presentara la Policía Científica.

El 12 del mes pasado el juez Otranto informó que "las muestras obtenidas en los vehículos de la Gendarmería no son compatibles con las entregadas por la familia de Maldonado". El estudio fue hecho por el Servicio de Huellas Digitales Genéticas (SHDG) de la UBA. Algunos investigadores se preguntan si el estudio es indubitable.

Mientras el caso suma testimonios, los investigadores siguen analizando material fotográfico. Según pudo conocer LA NACION, una foto tomada por la propia Gendarmería en el momento del ingreso de los uniformados al predio podría haber capturado la imagen de Santiago. La imagen capta la casilla de madera que funciona como guardia en el Pu Lof y a dos personas. Según las fuentes, una de ellas tendría características similares a las de Santiago.

En la misma secuencia fotográfica hay imágenes de los gendarmes ingresando al Pu Lof, entre ellos, los dos que resultaron heridos.