Pide que se cumpla el convenio y acaba con un detective siguiéndole hasta cuando sale con su hijo

La relación de José Aurelio Ventura, enfermero de profesión, con Samu, la empresa para la que trabaja desde hace 8 años, fue bien hasta que un grupo de trabajadores decidieron poner en marcha un comité de empresa para reclamar sus derechos y él salió elegido presidente. Desde entonces su vida es un calvario hasta el punto de necesitar ayuda psicológica. Ha denunciado públicamente la “persecución” a la que, según su testimonio, le está sometiendo el Grupo Samu, que ha llegado a contratar a un detective privado para seguir sus pasos incluso cuando llevaba a su hijo a la guardería.

Jose Aurelio Ventura fue entrevistado para la web de la empresa cuando se cumplía un año de su cargo al frente del Comité de Empresa. Menos de año y medio después, denuncia el acoso al que le lleva sometiendo el Grupo Samu desde que reclamó que se cumpliese el convenio. (Foto: Captura de la web de Grupo Samu)

La intención de la empresa, cuya actividad principal se nutre de fondos públicos y acuerdos con la Junta de Andalucía, al contratar un detective para seguir a Ventura es, según ha explicado él mismo a La voz de sur, intentar demostrar que usa horas destinadas a su labor sindical para asuntos propios. “Al ser presidente del comité, es la única manera que tienen para poder despedirme. Me quieren despedir porque no me soportan desde que mis compañeros me eligieron presidente del comité de empresa”, explica Ventura, que desmiente la acusación.

Durante un año ha tenido pegado a sus espaldas a una persona que le acompañaba a todos lados. A por el pan, a sacar el perro, a la guardería de su hijo de tres años… Es tal la presión a la que el presidente del comité de empresa de la Residencia de Gravemente Afectados San Sesbastián de Cantillana (Sevilla) ha estado sometido que reconoce que le cuesta conciliar el sueño, que padece cuadros de ansiedad y ha tenido que recurrir a ayuda profesional para sobrellevar la situación.

Este enfermero de 34 años lleva ocho en la empresa y mantiene que nunca había tenido problemas hasta que pusieron en marcha el comité y él, como presidente, comenzó a reclamar a Samu que cumpliese el convenio y pagase los trienios y los festivos como este marca. “Es surrealista. Yo he sido un trabajador cumplidor durante seis años y qué casualidad, no les gusto desde que reclamo el dinero que es de la plantilla, que proviene del dinero de los andaluces y que la empresa se lo está quedando”, declara a La voz del sur. Añade que en su opinión la Junta debería “tomar cartas en el asunto”.

Su futuro se esclarecerá el próximo lunes, cuando está prevista la reunión para saber qué hará la dirección, si echarle sin pagar indemnización o cerrar el expediente. Desde el Grupo Samu han desmentido que tengan tomada la decisión de despedirle. Por su parte, Comisiones Obreras ya ha manifestado que si lo hacen el siguiente paso será recurrir a los tribunales y que el juicio está ganado. Es un “caso flagrante de persecución sindical”, defiende desde el sindicato en declaraciones al diario andaluz.

“Han traspasado todos los límites, los éticos, los constitucionales y los humanos”, se lamenta el trabajador, que califica de “mafiosa” la actitud de una empresa que trabaja para el Servicio Andaluz de Salud (SAS) a través de una licencia para ambulancias y servicios de emergencias. Además del contrato con la Junta para la gestión de centros de menores inmigrantes, refugiados, mujeres maltratadas, personas con grandes discapacidades y otros colectivos vulnerables.