Picar entre comidas puede mejorar -o empeorar- la nutrición infantil

( www.neomundo.com.ar ) La costumbre de picar entre comidas, es decir de disfrutar de unos buenos snacks, es un arma de doble filo para la nutrición infantil. El tipo de alimentos y el momento en que se consumen pueden perjudicar o mejorar el peso y la nutrición de los chicos, aseguran especialistas.

Gina Bucciferro, de la Universidad de Loyola (Estados Unidos), dijo que hay que tener cuidado. “Los snacks pueden ser beneficiosos para los chicos pero deben aprovecharlos en el momento adecuado y asegurarse de que sean alimentos nutritivos”, explicó.

OBESIDAD Y MALNUTRICIÓN EN LOS CHICOS

La obesidad, una seria epidemia mundial, afecta también a los más pequeños. La Organización Mundial de la Salud calcula que alrededor de 5 millones de niños de menos de cinco años sufren de sobrepeso, una condición que aumenta fuertemente el riesgo de que se transformen en adultos obesos.

Además, una nutrición deficiente genera importantes riesgos de salud en los chicos, ya que incrementa el peligro de desarrollar patologías como la hipertensión y los problemas cardíacos, los problemas dentales, la anemia y la diabetes.

EL MOMENTO ADECUADO Y EL ALIMENTO JUSTO

Bucciferro dijo que hoy en día hay muchas deficiencias nutricionales en los niños y “los snacks pueden mejorar o perjudicar la calidad nutricional de la ingesta diaria”. En ese sentido, la especialista recomendó a los padres que se fijen en qué y cuándo comen sus hijos.

Después de realizar actividad física es un momento ideal ya que los chicos deben reponer la energía perdida. En esos momentos, los granos integrales, frutas, vegetales y productos lácteos descremados les brindan la alimentación adecuada. Tomar una buena cantidad de líquidos también es ideal para mantenerse hidratados.

Además, la especialista dijo que alimentarse entre comidas está bien ya que los niños necesitan muchos nutrientes, pero hay que tener cuidado de que estos alimentos no tengan demasiado azúcar, grasas y calorías. En ese sentido, las frutas, vegetales y productos lácteos descremados nuevamente constituyen el ideal. Comerlos dos o tres horas antes del almuerzo o la cena no debería sacarles el hambre.

Bucciferro recomendó no usar la comida como una recompensa ya que esto genera una relación poco sana con la alimentación. Es mejor gratificar a los chicos con juegos y actividades.

Comer para aliviar el aburrimiento tampoco es una buena idea. Nuevamente, ayudarlos a que encuentren una actividad divertida es la mejor manera de fomentar la salud y una buena relación con la alimentación.

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