El PIB de Rusia cayó un 2% durante 11 meses de 2022

Una calle de Moscú el 28 de diciembre.
Una calle de Moscú el 28 de diciembre.

Una calle de Moscú el 28 de diciembre.

Rusia arrasa Ucrania a base de misiles sin que nada hasta el momento la detenga. Este miércoles se registraron nuevos ataques contra Jersón, recientemente liberada por las tropas de Kiev, y en Járkov. Pero la contienda no solo se libra en el barro, desde que Moscú lanzara su ofensiva, la economía rusa también ha sido objeto de un asedio comercial y financiero que sigue arrojando balances.

El país que lidera el autócrata Vladimir Putin contrajo su PIB un 2% durante 11 meses en 2022, y aunque las autoridades oficiales minimicen el golpe, el Gobierno eslavo ya admite que su economía está pasando por un momento “difícil”.

No es un golpe menor, pero queda muy lejos de las contracciones de entre el 9% y el 11% que se llegaron a presagiar a lo largo del año. El Kremlin está herido, pero resiste con entereza. Por esa razón el primer ministros, Míjail Mishústin, ha salido a minimizar el dato.

“Según los datos del Ministerio de Desarrollo Económico, la caída del Producto Interior Bruto en los últimos 11 meses fue solo de un 2%”, dijo el jefe del Ejecutivo en una reunión del Gabinete para hacer balance de 2022.  A lo que añadió que “los pronósticos negativos de muchos expertos y analistas occidentales no se cumplieron”.

El Gobierno ruso pronosticó esta semana una contracción máxima del PIB del 1 % en 2023.El Gobierno ruso pronosticó esta semana una contracción máxima del PIB del 1 % en 2023. “Nuestro pronóstico ahora es de menos uno, incluso menos. Estará entre el menos uno y el cero”, aseguró Andréi Beloúsov, viceprimer ministro ruso.

Beloúsov, quien subrayó que el próximo año será “mucho mejor” que 2022 “si no ocurre nada”. “Gracias a que durante la primera mitad del año logramos no perder de vista la situación, ahora está todo bajo control”, explicó. Según las previsiones oficiales, la economía rusa se contraerá un 2,9% este año y un 0,8 en 2023, mientras crecerá un 2,6% en 2024-2025.

Tope al precio del petróleo ruso y sanciones

Desde que empezó la invasión los países occidentales, y especialmente Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Australia, han impuesto numerosas sanciones a la Federación Rusa con el fin de ahogar su economía y debilitar sus fuentes con las que financia su guerra.

Entre otras medidas, el país más grande del mundo fue desconectado del sistema internacional de pagos SWIFT, cientos de miles de sus fondos fueron congelados en bancos occidentales, se prohibió la compra de su carbón y otros productos y, más recientemente, se topó el precio al que se compra su petróleo a 60 dólares hasta el próximo uno de julio.

Putin respondió a esta última medida este martes con el anuncio de que Rusia no vendería su petróleo a aquellos países que impongan el tope al precio.

El conflicto no tiene visos a terminar pronto, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov mantuvo este martes la tensión belicista afirmando que si Ucrania no aceptaba el plan de paz de Rusia (Que incluye la anexión por parte del Kremlin de las regiones anexionadas hace unos meses), el ejército hará que se “cumpla”.

Sin embargo, en el campo de batalla las cosas no han salido como cabrían esperar cuando se iniciaron los combates el 24 de febrero. Los primeros reveses obligaron a los rusos a retirarse de la mayoría de lugares de los alrededores de Kiev, dejando en su retirada un rastro de muerte que hoy se investiga como crímenes de guerra.

A finales del verano, Kiev lanzó una ofensiva relámpago que en apenas  unos días expulsó a los rusos de la región de Járkov, y a principios de noviembre ocurrió lo mismo en la provincia de Jersón. Hoy los principales combates se dan en el este del país, en la región de Donetsk, donde los rusos intentan avanzar, aunque apenas lo hacen y a un alto coste.

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