Ajustan a la baja el PIB del II trimestre; registró crecimiento de 3.56% anual

La economía mexicana registró un crecimiento de 0.8% en el segundo trimestre del año, respecto del primer cuarto del año, en términos reales y con cifras ajustadas por estacionalidad informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Este desempeño incorpora la actualización del año base para el sistema de cuentas nacionales del 2018.

Con este avance en la actividad del periodo abril a junio, se consiguió un crecimiento anual de 3.56% en el PIB donde vuelven a quedar las actividades secundarias como el motor del crecimiento.

Con este ajuste, resulta que el PIB del primer semestre alcanzó un crecimiento de 3.63% con respecto del mismo periodo del 2022.

La economía continúa creciendo “a velocidad de crucero”, aunque presenta algunas señales de moderación, advirtió desde Filadelfia el director para América Latina en la consultoría Moody´s Analytics, Alfredo Coutiño.

El avance se ve mejor de lo esperado pero no será sustentado en el consumo y menos en la inversión”, anticipó.

La información divulgada por Inegi incorpora una actualización de los datos en función de este nuevo año base, donde el PIB del primer trimestre registró un crecimiento de 0.8 por ciento.

Tras poner en un contexto más amplio al registro del PIB, se puede ver que se hilaron siete trimestres consecutivos de avance, que iniciaron en el último cuarto del 2021, pero con una trayectoria volátil.

Las estadisticas disponibles en el Inegi, permiten ver que el pico de la actividad estuvo en el último cuarto de 2021, cuando el PIB creció en 1.4% y en el segundo trimestre de 2022, donde el avance fue similar, en 1.4% respecto del cuarto previo.

A partir de ahí, se observa una desaceleración. En el segundo trimestre de 2022, el PIB trimestral se moderó hasta 1%; para el tercero aceleró el paso a  1.2% pero en el cuarto perdió fuerza al registrar un avance de 0.6 por ciento.

Industria sostiene al PIB

Al desagregar la información se puede ver que, por grandes grupos de actividades económicas, las que registraron el mayor crecimiento  en el segundo trimestre fueron las integradas en las actividades secundarias, que integran a la minería, construcción e industria que alcanzaron un incremento de 3.9% anual.

Desde la perspectiva del economista para América Latina en Pantheon Macroeconomics, Andrés Abadía, la fortaleza del sector de la construcción respaldada por el nearshoring, desafió las percepciones de empresarios manufactureros de Estados Unidos.

Al incorporar la actualización de la información económica, con el cambio de año base,  el Inegi encontró que algunos componentes del PIB pesan más para la actividad económica en el 2018 de lo que representaban en 2013.

Así, la industria manufacturera tiene una participación de 21.3% en todo el PIB, que es mayor a 18.6% que tenía en el 2013.

Desde marzo Alberto Rojas, economista jefe para América Latina en Credit Suisse explicó que como el mundo está saliendo de la pandemia, hay muchos industriales interesados en invertir y la cercanía de México con Estados Unidos, tanto geográfica como comercial, le coloca en una posición única ante la relocalización de inversiones para acercarse a Estados Unidos.

Servicios modera avance

La información del Inegi muestra que las actividades terciarias, de servicios y comercio, observaron un crecimiento trimestral de 0.7%, que incorpora una desaceleración desde 1.1% del primer cuarto del año.

El economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, lee este desempeño como un avance moderado de los servicios y comercio por la presión de los costos, condiciones financieras internas y debilidad de la confianza empresarial.

En tanto la economista principal de Finamex, Casa de Bolsa, Montserrat Aldave, considera que esta moderación podría estar explicada por el hecho de que está terminando la progresiva recuperación que tuvo el sector y sus componentes tras la pandemia.

La hipótesis inicial de su actividad suponía un rezago en la recuperación de la demanda del sector tras la pandemia, que parece ha comenzado a moderarse por la pérdida del ímpetu en la recuperación o bien, por el efecto de las tasas altas.

El desempeño del sector terciario en el segundo trimestre implica un crecimiento de 3.4% anual.

Ante el cambio de año base y con la nueva información, economistas anticipan que el propio Banco de México realizará una corrección al alza en sus expectativa de crecimiento para este año, en su informe trimestral que presentará este mediodía.

ymorales@eleconomista.com.mx