La petrolera mexicana Pemex pierde USD 23.500 millones en el primer trimestre

El gobierno del izquierdista Andrés Manuel López Obrador ya ha inyectado unos 10.000 millones de dólares para tratar de aliviar las finanzas de la estatal mexicana Pemex, a la que considera un baluarte de la soberanía nacional. (AFP/Archivos | Alfredo ESTRELLA)

La compañía estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) perdió 562.200 millones de pesos (unos 23.500 millones de dólares) en el primer trimestre debido a diferencias cambiarias que aumentaron su abultada deuda, y por un desplome del precio del crudo, cuya demanda languidece por la pandemia del coronavirus.

La cifra se compara con un rojo de 35.719 millones de pesos (unos 1.500 millones de dólares) en el mismo trimestre de 2019, según un comunicado de Pemex divulgado este jueves.

El revés financiero del primer trimestre del año también superó el dato negativo que Pemex registró durante todo el 2019, cuando perdió 346.135 millones de pesos (unos 14.400 millones de dólares).

El impacto de la depreciación del peso mexicano, que pasó de 18,45 por dólar en diciembre a 23,51 en marzo, según datos de la firma, generó una pérdida cambiaria de 469.000 millones de pesos (unos 19.700 millones de dólares).

La empresa añadió que la pérdida cambiaria es "de valuación o 'virtual', es decir, no implica salidas de flujo de efectivo", según el comunicado.

Indicó también que su pesada deuda financiera aumentó 24,2% comparada con diciembre de 2019 y se ubica ahora en 104.800 millones de dólares.

"Aproximadamente el 89% de la deuda está denominada en monedas distintas al peso, principalmente en dólares", dijo la compañía.

Pemex informó que durante el periodo sus ventas totales disminuyeron 20,3% para sumar 248.100 millones de pesos (unos 10.300 millones de dólares), por el golpe que asestó la pandemia del coronavirus a la demanda y a los precios del petróleo.

"Las variables que explican esta situación son la caída del precio de la mezcla mexicana de exportación; menores precios de referencia de gasolinas y diésel; y la disminución en volúmenes de ventas nacionales y de exportación", explicó la compañía.

La atribulada petrolera requiere incrementar sus inversiones para revertir un prolongado declive de su producción, que cayó de un promedio de 3,4 millones de barriles diarios en 2004 a 1,7 millones en la actualidad.

El gobierno del izquierdista Andrés Manuel López Obrador ya ha inyectado unos 10.000 millones de dólares para tratar de aliviar las finanzas de Pemex, a la que considera un baluarte de la soberanía nacional.

Las agencias calificadoras Fitch y Moody's recortaron recientemente la nota de la empresa, ubicándola en territorio especulativo, al citar su vulnerabilidad en medio de bajos precios del petróleo y su necesidad de mayor apoyo del gobierno mexicano.