Petro visita a Maduro en Caracas y promete mayor unión entre Colombia y Venezuela

Cortesía Presidencia de Colombia

El presidente colombiano Gustavo Petro se reunió el martes en Caracas con el gobernante venezolano Nicolás Maduro para discutir la reconstrucción de las resquebrajadas relaciones diplomáticas y económicas entre los dos países, comprometiéndose también a unir esfuerzos para combatir a las organizaciones criminales que han asumido el control de la frontera mutua.

Los dos gobernantes se comprometieron adicionalmente a sostener un nuevo encuentro próximamente en Colombia en la que participarían empresarios de los dos países para resucitar el intercambio comercial.

El encuentro entre los gobernantes es el primero que se realiza en seis años y es visto como un primer paso para reanudar una relación de hermandad entre los dos países que había quedado congelada durante el gobierno del ex presidente colombiano Iván Duque.

“La amistad de los dos pueblos debe mantenerse”, dijo Petro en una conferencia de prensa que sostuvo conjuntamente con Maduro al finalizar las discusiones. Las conversaciones entre los presidentes deberían de realizarse “casi semanalmente y no en esos seis años para recomenzar un camino que es difícil pero que hay que andar”.

El intercambio comercial entre los dos países ha quedado reducido prácticamente a cero tras haber alcanzado niveles de más de $8,000 millones en tiempos anteriores.

La reanudación de ese intercambio comercial, la protección del medio ambiente, y la integración regional estuvieron entre los temas discutidos durante la visita oficial, pero los gobernantes también coincidieron en la necesidad de compartir informes de inteligencia y coordinar acciones conjuntas para luchar contra las organizaciones criminales que han tomado control sobre la frontera que comparten ambos países.

“La frontera quedó en manos de las mafias, de las organizaciones criminales multinacionales”, dijo Petro. “Es la expresión de un fracaso que se llama la guerra contra las drogas”.

Petro y Maduro dijeron que también discutieron estrategias para poner fin al contrabando de productos entre ambos países y la situación del elevado flujo de venezolanos migrando hacia Colombia.

Colombia actualmente alberga más de 2.4 millones de venezolanos que salieron de Venezuela para huir del colapso económico y la represión asociada con el régimen socialista de Caracas, la mayoría de ellos acogidos por Bogotá durante el gobierno de Duque.

La última vez que un presidente colombiano visitó el país fue en agosto del 2016, cuando el entonces gobernante colombiano Juan Manuel Santos se encontró con Maduro en la ciudad sureña de Puerto Ordaz, para acordar la reapertura gradual de varios pasos fronterizos que habían sido cerrados.

La victoria electoral de Petro en los comicios presidenciales de este año creó las condiciones para un vuelco de la política diplomática de Colombia hacia Venezuela, que durante el gobierno anterior se caracterizó por respaldar los esfuerzos de la oposición venezolana por salir de Maduro.

El gobierno de Duque estuvo entre los primeros en reconocer al líder opositor Juan Guaidó como el legítimo presidente de Venezuela, y durante años Colombia encabezó a los gobiernos democráticos de la región en condenar los esfuerzos de Maduro por instaurar un régimen socialista en Venezuela.

En una reciente entrevista con el Nuevo Herald, Duque dijo que se le tornó muy difícil sostener buenas relaciones con Maduro, ya que el dictador venezolano demostró ser un criminal de lesa humanidad.

“Él le ha hecho al pueblo de Venezuela lo mismo que [Vladimir] Putin le ha hecho al pueblo de Ucrania, y me parece a mí que cualquier aproximación diplomática a él es un mecanismo de validación de su dictadura y de sus métodos y por lo tanto una legitimación”, manifestó.

Petro, no obstante, prometió hacer precisamente eso durante su campaña presidencial y anunció la reapertura de la cerrada frontera entre los dos países a pocos días de resultar electo.

Petro, un exguerrillero que llegó a la presidencia en medio de un elevado sentimiento de insatisfacción de los colombianos hacia la dirigencia política tradicional del país, es el primer líder izquierdista que llega a la presidencia de Colombia en la historia del país.

Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald