PETA le ofrece 100,000 dólares a la NRA a cambio de expulsar a los hijos de Trump y otros cazadores de animales trofeo

La Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés), poderoso grupo promotor y defensor de la industria de las armas y de los derechos a la posesión y uso extensivo de ellas en Estados Unidos, es una entidad influyente y acaudalada. ¿O no tanto?

Lo ha sido por años pero recientemente, al parecer, experimenta severos problemas financieros, tan agudos que sus propios dirigentes consideran que la organización estaría en riesgo de desaparecer.

Activistas de PETA, organización defensora de los animales, piden la prohibición de la caza y de la violencia de las armas de fuego. (Getty Images)

Ante ello, una organización que se encuentra en las antípodas de la NRA le ha ofrecido una solución para mitigar un poco su supuesta penuria económica: la entidad Personas por un Trato Ético a los Animales (PETA por sus siglas en inglés) le ha ofrecido a la NRA 100,000 dólares a cambio de desafiliar a sus socios que se dedican a la caza de animales trofeo, quienes matan por recreación animales salvajes de todo tipo –leones, jirafas, cebras, osos, leopardos y muchas otras especies– y gustan de fotografiarse con sus víctimas.

Entre los miembros de la NRA que se dedican a esa práctica figuran Donald Trump Jr. y Eric Trump, hijos del presidente de Estados Unidos. A ellos, la presidenta de PETA, Ingrid Newkrik, los llamó “los modelos de la aniquilación de la vida salvaje en el extranjero”, de acuerdo a Newsweek.

Newkrik le envió al vicepresidente ejecutivo de la NRA, Wayne LaPierre, su singular oferta: 100,000 dólares, muy buenos para cualquiera en crisis financiera, a cambio de expulsar de sus filas a los cazadores de animales trofeo y la prohibición de las armas de asalto “usadas para cazar a la vida salvaje y a los domesticados humanos”. Un tuit de Newrik resume su propuesta, ilustrada con una foto de los hijos de Trump con un leopardo, al que habrían cazado previamente).

Al parecer, la NRA no ha respondido al planteamiento de PETA y, en realidad, es improbable que vaya a aceptar esos dineros y esas condiciones. La propuesta de PETA es en ese sentido una singular muestra de activismo y de clamor crítico más que la formulación de una transacción que luzca viable. Pero es justamente el tipo de acciones de comunicación que organizaciones progresistas han realizado en sus esfuerzos críticos.

La NRA es, en ese aspecto, una organización que ciertamente tiene hondas raíces conservadoras y una membresía, individual y corporativa, con un peso importante. Pero también ha sido vista como promotora de la exacerbación de la venta y manejo de armas de fuego en la sociedad estadounidense, incluso de las que han sido consideradas de cuño militar, y del lucro vinculado a ello y se les ha señalado por su indiferencia ante los continuos y lacerantes tiroteos que han enlutado al país y dejado una cauda de muertos en aras de defender una interpretación muy abierta y laxa de la Segunda Enmienda de la Constitución, que garantiza el derecho a la posesión y portación de armas en Estados Unidos.

Así, no luce muy factible, aunque sí es un gancho al hígado notorio, que la NRA le acepte los 100,000 dólares a PETA y cumpla sus requisitos. Pero al margen de ello, al parecer la NRA sí se encuentra en problemas económicos de peso, o eso afirman sus dirigentes, y han dicho en una demanda que incluso podrían llegar a la bancarrota.

Todo debido a que el estado de Nueva York sería parte de una campaña nacional, en la que participan jóvenes estudiantes sobrevivientes del tiroteo en su escuela en Parkland, Florida, y otras personas y grupos, que ha pedido abiertamente a empresas y personas dejar de financiar a la NRA. El efecto de esa iniciativa y de la presión del gobierno neoyorquino sería, se dice, tan severo para las finanzas de la NRA que ésta ha recurrido a demandar legalmente al estado de Nueva York y a su gobernador Andrew Cuomo alegando que se le está causado “una pérdida irrecuperable y un daño irreparable”, de acuerdo a USA Today.

Activistas por un mayor control de armas han destacado que su campaña le ha hecho mella a la NRA, como dijo en Twitter el joven luchador social David Hogg, sobreviviente de Parkland.

No es claro, con todo, cuál es el ingreso de la NRA actualmente ni qué tanto ha perdido a causa de la citada campaña. Y ciertamente toda organización que actúe de modo legal tiene derecho a existir y operar, si bien en algunos casos su perfil sea especialmente punzante. La NRA ha sido señalada como un freno a un mejor control de armas de fuego vía sus campañas de lobby y sus donaciones a políticos, pese a que la mayoría de los estadounidenses desean mayores restricciones en materia de venta de armamento en el país.

Así, aunque 100,000 dólares le vendrían bien, ese cheque presumiblemente no verá la luz. La vida humana y de toda otra especie, la seguridad en paz, la libertad democrática y la preservación del medioambiente en cambio han de brillar al máximo para bien de todos.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro