Pese a aumento de lluvias, arranca reconstrucción de Mocoa

BOGOTÁ (AP) — Con más de 300 municipios en alerta por deslaves y un incremento de las lluvias previsto para los próximos días, Colombia comenzó la reconstrucción de Mocoa, donde 316 personas murieron en inundaciones que arrasaron parte de esta ciudad del sur del país.

Mientras inauguraba un puente destruido por el alud de lodo que alcanzó a Mocoa, el presidente Juan Manuel Santos informó el martes que en las próximas semanas se prevé un aumento de las precipitaciones en todo el país, excepto en la zona Caribe, y llamó a los gobernadores a activar los mecanismos de gestión de riesgos para evitar tragedias.

"En Mocoa habrá lluvias fuertes, muy fuertes", advirtió el mandatario en su quinta visita a la localidad, donde una gota pone nerviosos a muchos. Santos detalló que alrededor de la ciudad hay doce puntos críticos donde se acumuló agua durante todo el mes de marzo y que pueden volver a desbordarse con las nuevas lluvias.

El gobierno se esfuerza ahora por limpiar los escombros que dejó la avalancha, incluidas numerosas piedras del tamaño de un automóvil incrustadas en medio de casas y árboles de más de diez metros atravesados en calles. De las 142 cuadras inundadas, 92 ya han sido despejadas según el mandatario.

Además de los 316 muertos, de los cuales 246 ya fueron entregados a sus familias, la tragedia dejó un centenar de desaparecidos según datos oficiales. No obstante, familiares y sobrevivientes aseguran que son más las personas que siguen enterradas o con paradero desconocido.

"Hay mucha gente perdida, familias enteras que han desaparecido por completo, vecinos que han quedados solos", contó Margarita Tisoy, de 51 años, a The Associated Press.

El jueves los rescatistas encontraron a una de sus sobrinas, una joven embarazada, pero todavía les falta encontrar a dos niñas de 13 años y cuatro años. La familia tiene la esperanza de que los cuerpos de dos muchachas que aparecieron cerca de la maraña de palos en la que estaba la joven embarazada sean los de las niñas, pero los análisis pueden tardar unos 15 días, les dijeron las autoridades.

"Nosotros lo que queremos es saber y recoger los resticos para enterrarlas", dijo Tisoy.

Otros 50 cuerpos fueron inhumados sin que nadie los reclamara aunque Santos aseguró que habían sido completamente identificados. Según el último reporte, dos de los desaparecidos son extranjeros. Se trata de un ciudadano español y de un bebé ecuatoriano de nueve meses cuya madre fue hallada muerta.

Otra de las prioridades es restablecer los servicios de agua potable y electricidad en esta localidad de 42.000 habitantes. Santos aseguró que en la noche de este martes la luz quedaría restablecida completamente, mientras que la canalización de agua potable tardará meses.

Unas 130 toneladas de ayuda humanitaria están siendo repartidas entre los miles de damnificados, muchos de ellos instalados en albergues. Hay casi 6.000 familias registradas como víctimas del desastre. También aseguró que se empezaron a repartir subsidios para alquiler de viviendas y reconstrucción de negocios.

Muchos de los damnificados que se instalaron en colegios serán trasladados para que el próximo lunes, después de las vacaciones de Semana Santa, los estudiantes puedan regresar a sus clases.

El gobierno advirtió el lunes de que abogados falsos están estafando a las víctimas y decenas de personas han sido detenidas en los últimos días por saqueos.

Miles de personas, en su mayoría niños, han sido vacunadas contra hepatitis A, fiebre amarilla, tétanos y varicela para evitar epidemias.

Santos pidió a los colombianos que dejen de enviar ayuda humanitaria a partir del jueves porque ya llegaron suficientes insumos para atender a todos los damnificados. La comunidad internacional también envió ayudas por varios millones de dólares.