Iba a ser una exhibición con un perro policía en un instituto de Marbella y acabó en una ‘redada’ en las aulas

El pasado 20 de noviembre los alumnos del IES Las Dunas de Marbella (Málaga) acudieron a clase sabiendo que iba a ser un día distinto. El director había organizado, con la aprobación del Consejo Escolar, una exhibición de la Policía Local que incluía la actuación de un agente canino que mostraría a los chavales cómo trabajan. Sin embargo, aquel día llovió y hubo que cambiar el plan. La exhibición se trasladó al interior del centro y lo que iba a ser una demostración mutó en ‘redada’ al detectar el perro policía hachís en tres mochilas distintas.

El perro siguió su olfato al entrar en las aulas y este le condujo al hachís que tenían en la mochila tres alumnos. (Foto: Getty Images)

La de hace unas semanas era la segunda vez que los agentes acudían durante este curso a este centro y la primera vez desde que llevan realizando estas actividades educativas que detectan drogas mientras las llevan a cabo, como han confirmado fuentes policiales a Diario Sur. “El olfato del perro no se puede desactivar. Está adiestrado para buscar y cuando huele, marca el lugar o a la persona. Y en esta ocasión, estando en las aulas detectó la droga”, han resumido al citado diario.

Lo que ocurrió es que el día que estaba programada la visita llovía. Así que, ya que estaban allí, el director del centro, Manuel Vinuesa, propuso que como la exhibición no se podía realizar en el patio como estaba previsto, esta se trasladase a las aulas. Y fue entonces, al entrar en el edificio, cuando el agente canino se dejó guiar por su olfato y demostró a alumnos, profesores y compañeros del cuerpo su capacidad para hacer su trabajo.

Guiado por su nariz, condujo a los agentes humanos hasta las mochilas de tres alumnos de 14 y 15 años (1º y 2º de la ESO) en cuyo interior había hachís. La dirección del centro determinó su expulsión durante 20 días. Aunque eso no les exime de tener que acudir al mismo para presentarse a exámenes, si los tienen, ni de hacer los deberes, que les son remitidos cada día. El resto, dice el director, corresponde a los padres.

Vinuesa ha explicado a Diario Sur que en un centro con 400 niños en el centro, “que alguno tenga un porro o traiga algo, no es extraño” porque, argumenta, “el instituto es un reflejo de la sociedad en la que vivimos” Lo que sí le preocupa realmente es que niños de esa edad “tenga dinero para comprar este tipo de sustancias”.

Según detallan en la prensa local, la Policía de Marbella realiza este tipo de actividades educativas en colegios e institutos de la ciudad y del resto de la provincia con frecuencia y bajo petición de los propios centros. Este curso ya llevan ocho y tiene dos más pendientes.

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