Oposición asesta golpe al peronismo en comicios de medio término en Argentina

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Por Nicolás Misculin

BUENOS AIRES, 14 nov (Reuters) - La oposición de centroderecha dio el domingo una paliza al oficialismo de centroizquierda en los comicios de medio término de Argentina, claves para el control del Parlamento en medio de una grave crisis económica.

Con el escrutinio nacional cerca de finalizar, la coalición opositora Juntos por el Cambio derrotaba al peronismo en los principales distritos del país, lo que indefectiblemente afectará la capacidad de gestión del mandatario peronista Alberto Fernández y allanará el camino de la oposición hacia las elecciones presidenciales de 2023.

"Hoy dimos un paso enorme (...) Tenemos una oportunidad enorme, miremos hacia adelante", dijo el alcalde de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, considerado por muchos expertos como el principal candidato de la oposición para la presidencia en 2023.

En la provincia de Buenos Aires, el principal distrito del país, Juntos por el Cambio obtenía el 40% de los votos frente al 38,4% del oficialismo, con un escrutinio local avanzado al 91,7%.

La oposición obtenía un 47% de votos frente al 25% del oficialista Frente de Todos en la capital argentina, con un conteo avanzado al 98,8%.

La centroderecha también se imponía en provincias importantes como Córdoba, Santa Fe, Chubut y La Pampa -como anticipó Reuters-, lo que dejaría al peronismo sin el control del Senado tras casi 40 años.

El Congreso debe tratar próximamente desde reformas judiciales y tributarias hasta un eventual acuerdo para renegociar una deuda de 45.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), trámites que ahora podrían dificultarse para el Gobierno.

"Esto va a tener una gran repercusión en el interior tanto del Gobierno como del Frente de Todos (oficialismo)", dijo a Reuters el analista político Ricardo Rouvier.

Tras imponerse con holgura en los comicios presidenciales de 2019, la imagen de Fernández se ha derrumbado en el último año por una prolongada crisis económica, con una inflación cercana al 50% -que impactó especialmente sobre la clase baja-, y por las críticas a su gestión de la pandemia de coronavirus.

En un discurso grabado tras conocerse la derrota, el presidente Fernández dijo que buscará ordenar las cuentas públicas, acordar con el FMI y generar consensos con la oposición.

"Necesitamos que las grandes mayorías generen consensos. En ese sentido, en la mayor brevedad posible, voy a dirigirme a los representantes de la voluntad popular y las fuerzas políticas a las que representan para acordar una agenda tan compartida como sea posible", dijo el mandatario.

Las disputas dentro de la coalición gobernante entre Fernández y su poderosa vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, también generaron descontento entre los votantes y añadieron incertidumbre al futuro económico y político de la nación, cuya moneda sufrió una profunda caída en los últimos días.

"Vengo a votar con la esperanza de que todo cambie. Estamos cansados. Cada día estamos un poco peor y lo triste es que nuestros hijos solo ven una salida para su vida en el exterior", dijo Mirta Laria, ama de casa de 62 años, en Buenos Aires.

En los comicios se renovarán 127 asientos de la Cámara de Diputados, sobre un total de 257, mientras que en el Senado ocho provincias disputarán 24 bancas sobre un total de 72.

"Mi voto es para el oficialismo. Vengo de una familia peronista y veo que el oficialismo está haciendo bien las cosas", señaló a Reuters Yanina Cabral, de 34 años, que tiene un emprendimiento de repostería en la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa.

En la Cámara Baja, donde el oficialismo tiene el bloque más numeroso pero no la mayoría, se espera que se mantenga el equilibrio de fuerzas.

La clave de la elección, sin embargo, estaba en el Senado, donde el peronismo perdería la mayoría que allí ostenta desde 1983, cuando el país volvió a votar tras una sangrienta dictadura. El resultado en regiones de baja población como La Pampa o Chubut era decisivo para la conformación del Senado.

El triunfo opositor podría generar nuevas rispideces entre el moderado Fernández y su radical vicepresidenta, Fernández de Kirchner, aunque difícilmente decidan romper la coalición de Gobierno.

En medio de severas dificultades económicas, muchos analistas se preguntan si el Gobierno responderá a los comicios con un giro ortodoxo o, por el contrario, con una radicalización hacia la izquierda.

(Reporte de Nicolás Misculin, con reporte adicional de Hugh Bronstein, Agustín Geist, Jorge Otaola y Eliana Raszewski. Editado por Lucila Sigal)

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